Transacciones en España: del “no Spain” al “no Spain, no gain”

Durante la fase aguda de la crisis, los grandes fondos internacionales ignoraron casi radicalmente la posibilidad de invertir en España. Sin embargo, a finales de 2013 la economía tocó fondo y se produjo un cambio paulatino de expectativas -se pasó del no Spain, al why not Spain? y después al no Spain, no gain-, que ha acabado por convertir el mercado español en una opción muy atractiva para los inversores de todo el mundo.

El informe Perspectivas del Mercado de Transacciones en España, elaborado a partir de una encuesta a fondos de private equity y directivos de empresas activas en operaciones de fusiones y adquisiciones, señala que el 67% de los encuestados piensa que el atractivo es muy bueno o bastante bueno en comparación con otros países europeos. El cambio de rumbo de la economía ha ayudado a recomponer la imagen del mercado español, que en menos de dos años se ha convertido en una referencia positiva para los inversores internacionales.

Además de la mejora en el atractivo para invertir en España, la liquidez en nuestro mercado es otro de los factores que impulsará el crecimiento de la industria en los próximos meses. En este sentido, el sector de private equity ha acelerado la captación de fondos, en parte gracias al impulso de Fond-ICO Global (un fondo de fondos lanzado por el Instituto de Crédito Oficial que ha jugado un papel determinante en la reactivación del proceso de fundraising por parte de los fondos de private equity). Este proceso de acumulación de dinero disponible es importante, pero lo es más todavía que la mejora de la economía y de las empresas esté propiciando oportunidades de inversión, lo cual permite a los fondos invertir el capital acumulado.

El mayor atractivo y liquidez del mercado propiciará, según el informe, el regreso de las grandes operaciones. Se confirma la tendencia hacia transacciones de mayor tamaño como la desinversión de E.ON en España y Portugal, negocios que han sido adquiridos por el fondo australiano Macquarie y el grupo inversor kuwaití KIA. Además, las grandes empresas multinacionales están desprendiéndose de sus activos no estratégicos, como hizo Telefónica a principios de 2015 con la venta de su filial británica O2 por 13.500 millones de euros. Asimismo, la evolución del mercado internacional apunta a un aumento de las operaciones transfronterizas.

Sin embargo, en este escenario de clara reactivación, persisten algunos obstáculos importantes para el desarrollo de las operaciones de fusiones y adquisiciones. La foto-fija de las dificultades se reparte entre la baja visibilidad del futuro económico (uno de cada tres participantes la consideran un obstáculo decisivo), la incertidumbre regulatoria, la expectativas demasiado elevadas de las compañías sobre los precios y, en menor medida, la situación de las empresas y la dificultad para conseguir financiación.

Más información | Perspectivas del mercado de transacciones en España 2015-2016

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