¿Qué esperar de la economía mundial en 2016?

El buen comportamiento de las economías del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Japón, Italia y Reino Unido), cuya tasa de crecimiento se prevé que alcance el 2% en 2016 -el ritmo más rápido desde 2010-, y la inestabilidad de las economías del E7 (especialmente en China), junto con la contracción de Brasil y Rusia, serán los factores principales que marcarán la evolución de la economía mundial en 2016.

Nuestro último Global Economy Watch (enero 2016), que recoge las principales tendencias que marcarán la economía mundial durante este año 2016, también señala otros acontecimientos que también tendrán una importancia notable en la definición de la agenda de los gobiernos de todo el mundo. Algunos de ellos serán los acontecimientos geopolíticos relacionados con la crisis migratoria en Europa; la respuesta internacional a la situación en Oriente Medio y el referéndum de Reino Unido sobre su pertenencia a la UE. El contexto económico en 2016 se caracterizará, además, por la bajada sostenida de los precios de los productos básicos y del petróleo, que supondrá un gran reto para aquellos países que dependan fuertemente de este tipo de exportaciones.

El documento completa sus predicciones para este año con las siguientes:

– Es posible que Europa comience a ver la luz al final del túnel. Se espera que las economías periféricas crezcan más rápido que las centrales por segundo año consecutivo, y aunque la crisis griega podría repuntar, no debería contagiarse al resto de Europa. Las reformas llevadas a cabo en la mayoría de estos países están dando resultado. El PIB de la Eurozona aumentará un 1,6% en 2016, la tasa más alta desde 2011. Esta aceleración se verá acompañada por una mejoría en la tasa de empleo: el número de desempleados de la Eurozona podría caer por debajo de los 17 millones durante 2016, el nivel más bajo desde 2011.

Estados Unidos liderará el crecimiento del PIB del G7 y aglutinará dos tercios del crecimiento total de los países que lo integran

Estados Unidos liderará el crecimiento del PIB del G7 y aglutinará dos tercios del crecimiento total de los países que integran este grupo. El crecimiento del consumo en EEUU se verá impulsado por la creación de alrededor de 200.000 puestos de trabajo al mes.

– Los tipos de interés en EEUU y Reino Unido irán subiendo de modo gradual. La Reserva Federal ya lo hizo el pasado mes de diciembre y se espera que, si no se produce algún giro de los acontecimientos, el Banco de Inglaterra haga lo propio en algún punto de 2016. En contraste, el Banco Central Europeo, el Banco de Japón, o el Banco Popular de China, mantendrán una política monetaria más relajada durante este año.

India será la economía del E-7 que más crezca, y se espera que, por segundo año consecutivo, lo haga más rápido que China, hasta el 7,7% en términos reales. India va a seguir beneficiándose tanto de los efectos de las reformas que ha llevado a cabo recientemente, como de la política monetaria del Banco Central de la India, que ha rebajado los tipos desde el 8% al 6,75%, se espera favorezca el consumo y la inversión.

La tasa de crecimiento del PIB de China estará en torno al 6,5%; si bien la desaceleración va a continuar, va camino de estabilizarse. La manufactura y la exportación seguirán ralentizando su actividad, pero lo harán de modo gradual. No obstante, los líderes de negocio chinos seguirán apostando por áreas de producción de valor añadido. Para alcanzar este objetivo, las empresas chinas comenzarán a adquirir compañías relacionadas con las nuevas tecnologías y actividades del campo del I+D. Finalmente, el documento incide en los riesgos de una recesión en China, y sobre el efecto dominó que podría ocasionar sobre otras economías del Sudeste Asiático.

– Ante los bajos precios del petróleo, las economías del Consejo de Cooperación del Golfo tendrán que reformar sus cuentas y afrontar un cambio en su entorno fiscal. En Omán o Arabia Saudí, por ejemplo, el Fondo Monetario Internacional cree que el déficit presupuestario del gobierno podría alcanzar el 20% del PIB en 2016. Para resolver esta situación, insostenible a medio plazo, las autoridades deberían establecer como objetivo el obtener más ingresos a corto plazo, por ejemplo, con la venta de proyectos de grandes infraestructuras al sector privado.

La población del África Subsahariana crecerá en más de 25 millones de habitantes en 2016-número superior a la población de Australia-, en la línea de lo sucedido cada año desde 2006, en los que esta región ha sumado a la población mundial más de 20 millones de personas al año. Nigeria lidera este crecimiento, y hasta un 20% de este se producirá en este país.

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