Sí, le ponemos cifras a la Inteligencia Artificial

La Inteligencia Artificial (IA) se ha convertido en la salsa de todas las charlas sobre cómo se va a transformar el mundo de los negocios en los próximos años, como consecuencia del desarrollo tecnológico. Solo en TED hay cerca de una cincuentena de conferencias de los expertos más reputados y en Internet aparecen cerca de cien millones de referencias.  Escuchar la combinación entre las palabras inteligencia y artificial suele producir admiración y temor, casi en la misma medida.

Sin embargo, todavía desconocemos cual será el efecto real de la IA en la actividad económica y en el ámbito empresarial. Preguntas como, ¿qué impacto tendrá la inteligencia artificial en mi compañía? ¿Va a amenazar a mi modelo de negocio? ¿Dónde debería invertir? ¿Qué tipo de capacidades necesito tener en mi empresa para sacar el mayor partido a la IA? Son ya una realidad entre la alta dirección de muchas compañías.

Para arrojar algo de luz sobre el verdadero efecto de la inteligencia artificial en el mundo de los negocios de aquí al 2030, PwC ha iniciado una serie de informes que tienen como objetivo analizar  su impacto en las grandes áreas económicas del planeta y en ocho grandes sectores de actividad. El primero de ellos, titulado Sizing the prize. What is the real value of AI for your business and how can you capitalise?, nos empieza a dar ya algunas pistas claras sobre lo que se avecina:

En 2030, el PIB mundial será un 14% mayor como consecuencia de los efectos en la productividad y el consumo de la IA

  • El PIB mundial será un 14% mayor en 2030 como consecuencia de la inteligencia artificial o, lo que es igual, 15,7 billones de dólares más grande.
  • De estos 15,7 billones de dólares adicionales, 6,6 billones –el 42%- se generarán como consecuencia del incremento de la productividad y 9,1 billones de los efectos en el consumo.
  • Norteamérica y China será las regiones más beneficiadas en términos de crecimiento adicional de la actividad -14,5% y 26,1%-. Pero Europa y Asía también tendrá ganancias considerables. En Europa del Sur, por ejemplo, se traducirá en un PIB un 11,5% mayor.

El documento estima que el principal impacto sobre la economía mundial vendrá de tres factores fundamentales: las ganancias de productividad para la empresas como consecuencia de la automatización de procesos (incluido el uso de robots y de vehículos autónomos); los incrementos de productividad debido al incremento la fuerza laboral de las compañías con las tecnologías de inteligencia artificial (inteligencia aumentada y asistida) y, por último, por el aumento del consumo, como consecuencia de la existencia de productos y servicios de mucha mayor calidad y  más personalizados.

De los ocho sectores analizados, los de salud y automoción son los que, en principio, la inteligencia artificial tendrá un mayor impacto. Algunos de las grandes aplicaciones en el ámbito sanitario se producirán, por ejemplo, en el terreno de la diagnosis, a partir de análisis de datos de grandes grupos de pacientes, en el de la identificación temprana de pandemias y en la diagnosis por imagen. Mientras que el campo de la automoción vendrán con las flotas de vehículos autónomos para compartir y con el mantenimiento predictivo de los coches.  De hecho, el estudio desgrana, para cada uno de los sectores analizados (salud, automoción, financiero, distribución, comunicación ocio y entretenimiento, fabricación, energía y transporte y logística), cuáles serán su tres áreas donde la inteligencia artificial tiene más posibilidades de desarrollo.

La adopción de tecnologías de inteligencia artificial va a significar, sin duda,  la desaparición de aquellos puestos de trabajo que puedan ser redundantes pero, también, va a suponer la creación de otros, como consecuencia de los aumentos de productividad y de las nuevas demandas de los consumidores. A un nuevo perfil de trabajadores, creativos y centrados en desarrollar y determinar la mejor forma de aplicar la inteligencia artificial, se unirá otra clase de empleos relacionados con el mantenimiento, el funcionamiento y la regulación de estas tecnologías emergentes. Por ejemplo, para gestionar la circulación de los vehículos autónomos en las carreteras será necesaria una figura equivalente a la del controlador aéreo. Los servicios logísticos de entrega inmediata, los de packaging y de almacenamiento también acabarán con la creación de nuevos puestos de trabajo tanto para los robots como para las personas. Empleos que nunca habrían existido sin la IA.

Del conjunto del informe se desprende que la inteligencia artificial tiene la capacidad de transformar de arriba abajo casi cualquier mercado, como ya ha sucedido en la llamada primera ola de la digitalización. Dentro diez, e incluso de cinco años, las empresas líderes de muchos sectores serán compañías de las que nunca habíamos oído hablar. Para intentar capitalizar todas las oportunidades de inteligencia artificial en el mundo de los negocios, hay algunas preguntas básicas que todo directivo debería hacerse. ¿Cómo de vulnerable es mi modelo de negocio a la IA? ¿Cuánto tardará en llegar el cambio? ¿Hay ya ventanas de oportunidad abiertas en mi sector ¿Tengo el talento, la capacidades, la tecnología, la  datos para aprovecha las ventajas de la IA? Ahora, es turno para responderlas.

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