Tecno-optimismo y delegación cognitiva: ¿hasta dónde debemos cederle el volante a la inteligencia artificial?
Hace algunos años tuve una discusión acalorada sobre los riesgos de la inteligencia artificial frente a las grandes promesas que sus defensores proclamaban. En aquella conversación, alguien me tachó de «tecno-optimista». La palabra me sorprendió, no como agravio -que no lo era-, sino por lo novedoso que resultaba el concepto para mí. Mi posición, en...










