Mejora la confianza en tiempos complejos y marcados por la IA

    La agenda del CEO actual se ha convertido en un reflejo de las múltiples tensiones que afrontan las empresas. Una reunión del comité de dirección sobre inteligencia artificial por la mañana, una revisión de precios después de comer, un análisis de la cadena de suministro al final de la jornada y una sesión del consejo centrada en los riesgos geopolíticos antes de que termine la semana. ¿Hasta qué punto ha modificado este entorno volátil la visión de los CEO?

    Para averiguarlo, en PwC hemos hecho un adelanto de nuestra Encuesta Global de CEO, que todos los años se presenta en enero en el Foro Económico Mundial de Davos, y, el pasado mes de agosto, le hicimos llegar a un colectivo de 361 presidentes y consejeros delegados cinco preguntas para hacer una evaluación intermedia de su opinión. A continuación, resumimos algunas de las conclusiones.

    Los CEO muestran un nivel de confianza ligeramente superior al registrado a finales de 2025, a pesar de operar en un entorno especialmente complejo. Entre los ejecutivos que participaron tanto en la encuesta global como en esta actualización, la proporción de quienes se declaran muy o extremadamente confiados respecto al crecimiento de los ingresos de sus compañías durante los próximos doce meses aumenta del 39% al 42%. La confianza a tres años vista también mejora y pasa del 46% al 51%.

    La evolución de las respuestas a título individual también refleja una tendencia ligeramente positiva. Casi el 60% de los 351 CEO encuestados han variado su nivel de confianza: en un 33% de los casos, el optimismo aumentó, mientras que en un 26% disminuyó.

    Estos avances moderados resultan especialmente significativos si se tiene en cuenta el complejo entorno macroeconómico al que se enfrentan las empresas. Alrededor del 70% de los máximos ejecutivos afirma que los costes energéticos y no energéticos de sus organizaciones han aumentado como consecuencia de las perturbaciones globales registradas en 2026. Esta percepción coincide con la evolución observada en los mercados internacionales, donde los precios de la energía, los metales y la logística continúan mostrando una elevada sensibilidad a los acontecimientos geopolíticos.

    Como consecuencia, muchas compañías operan en un entorno de gestión cada vez más exigente. Cerca de una cuarta parte de los CEO (27%) señala que la toma de decisiones sobre precios se ha vuelto mucho o muchísimo más compleja, debido a las fuertes oscilaciones de costes que ponen a prueba su capacidad para mantener márgenes. Una proporción similar (26%) afirma que la gestión de la cadena de suministro conlleva dificultades comparables, ya que las empresas tratan de garantizar la fiabilidad de sus operaciones sin que los costes se disparen.

    La carrera por la IA entra en una nueva fase

    La inteligencia artificial continúa avanzando a gran velocidad y la presión por demostrar el retorno de las inversiones realizadas en esta tecnología no deja de aumentar, tanto en los consejos de administración como en los mercados.

    A finales de 2025, solo alrededor de un tercio de los CEO decía haber aumentado sus ingresos, reducido costes, o ambas cosas, gracias a la IA. Los resultados de esta actualización sugieren que la situación no ha cambiado de forma significativa. Una proporción similar de participantes declara haber logrado rebajar sus costes (18%), hacer crecer los ingresos (4%) o una combinación de ambos beneficios (9%).

    La inteligencia artificial continúa avanzando a gran velocidad y la presión por demostrar el retorno de las inversiones realizadas en esta tecnología aumenta tanto en los consejos de administración como en los mercados.

    A finales de 2025, solo alrededor de un tercio de los CEO afirmaba haber obtenido incrementos de ingresos, reducciones de costes o una combinación de ambos gracias a la IA. Los resultados de esta actualización sugieren que la fotografía agregada apenas ha variado. Una proporción similar de participantes declara haber logrado reducciones de costes (18%), aumentos de ingresos (4%) o ambos beneficios de forma simultánea (9%).

    El valor generado por la IA se redistribuye entre compañías

    Detrás de esta aparente estabilidad se producen cambios significativos. Las empresas entran y salen continuamente de los grupos que generan valor a partir de la inteligencia artificial. Aproximadamente la mitad de los CEO (51%) afirma que el impacto empresarial de la IA ha cambiado durante los últimos ocho meses, con movimientos entre escenarios de impacto positivo, ausencia de cambios o resultados negativos en términos de ingresos y costes.

    La comparación entre las respuestas individuales recogidas en la encuesta principal y en esta actualización semestral muestra que algunas organizaciones han logrado aumentar o mantener los beneficios derivados de la IA, mientras que otras continúan registrando efectos negativos o experimentan un deterioro de los resultados obtenidos.

    En concreto, el 39% de los CEOs señala que la inteligencia artificial ha contribuido a incrementar los ingresos de sus compañías, reducir costes o generar ambos efectos. Por el contrario, un 16% afirma que su organización continúa en terreno negativo o que el impacto de la IA ha empeorado en estas mismas dimensiones relacionadas con ingresos y costes.

    La IA para reforzar la resiliencia y crear valor

    La actualización también analizó tres formas en las que las compañías están utilizando la inteligencia artificial para fortalecer su resiliencia: anticipar el posible impacto empresarial de las perturbaciones globales antes de que se produzcan, generar recomendaciones para responder a estos eventos e identificar nuevas oportunidades de negocio derivadas de cambios en el entorno.

    La aplicación más extendida es la identificación de oportunidades. Casi cuatro de cada diez CEOs (38%) afirman que sus organizaciones han utilizado la IA desde enero de 2026 para detectar y aprovechar nuevas oportunidades de negocio asociadas a cambios en el mercado, como variaciones en la demanda de los clientes, posibilidades de adaptar productos y servicios o la entrada en mercados geográficos donde han surgido nuevas necesidades.

    En la práctica, esto puede traducirse en detectar antes un cambio en la demanda, anticipar dónde se producirá una escasez de recursos o adaptar una oferta comercial o una estrategia de comercialización antes que los competidores.

    La oportunidad más relevante puede encontrarse en una fase aún más temprana del proceso. Solo el 23% de los CEO afirma que su compañía ha utilizado la inteligencia artificial para identificar los posibles efectos empresariales de perturbaciones globales antes de que estas se materialicen, como cambios en la exposición a proveedores, variaciones en los precios de las materias primas o señales tempranas de cambios en la demanda.

    Es precisamente en este ámbito donde la IA puede adquirir una importancia más estratégica. Por ejemplo, puede ayudar a los equipos directivos a detectar con antelación variaciones en los niveles de inventario, cambios en los costes de los insumos, alteraciones en el rendimiento de los proveedores o nuevas pautas de comportamiento de los clientes antes de que estas presiones se reflejen en los márgenes o en el incumplimiento de previsiones financieras.

    Las compañías capaces de combinar capacidades avanzadas de inteligencia artificial con resiliencia organizativa y criterio humano estarán mejor preparadas para anticipar cambios, evaluar alternativas con mayor rapidez y coordinar respuestas de forma eficaz en toda la organización.

    Por el contrario, aquellas empresas que consideren la IA como una sucesión de herramientas aisladas podrían encontrar mayores dificultades para convertir la información obtenida en decisiones y acciones concretas.

    articulo extraido del informe PwC’s CEO Survey Snapshot—August 2026 o algo asi


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