El sismógrafo de la sostenibilidad: una de cal y otra de arena

La sostenibilidad es uno de los grandes desafíos del mundo de los negocios de hoy. La creciente importancia de los criterios medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés) obliga a las empresas a redefinir su forma de trabajar, con amplias repercusiones en múltiples aspectos de su actividad. El cambio de marcha no será fácil, ya que las tensiones económicas y geopolíticas complican el tránsito hacia una economía sostenible, generando noticias positivas y negativas (una de cal y otra de arena) simultáneamente. Para detectar los movimientos y las preocupaciones que afectan a las empresas, publicamos El sismógrafo de la sostenibilidad, una serie quincenal en la que ofrecemos una compilación de informaciones y análisis relacionados con la sostenibilidad.

TENDENCIAS

Nuevo récord de capacidad en energías renovables
No más dudas. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha contestado a la pregunta que ha sobrevolado en los últimos meses en la industria energética: ¿cómo afecta a las inversiones en energías renovables el encarecimiento de las materias primas, la guerra de Ucrania y las interferencias en las cadenas de suministro? La respuesta es una previsión récord de su capacidad durante 2022.

Según el último estudio de la AIE, una asociación vinculada a la OCDE, la capacidad de las energías renovables crecerá este año un 8% respecto a 2021, hasta situarse en 320 gigavatios, la cifra más alta de la historia. El informe explica que este crecimiento se va a producir por la exigencia que tienen las distintas economías de sustituir las energías fósiles (cita expresamente la necesidad de reducir la dependencia del gas ruso) y pese al incremento de los costes, especialmente en las energías solar y eólica.

Alerta del Banco de España
El Banco de España ha publicado esta semana su Informe Anual de 2021, uno de cuyos capítulos está dedicado al reto del cambio climático. El exhaustivo estudio pone el acento en la incertidumbre y los riesgos que genera la transición ecológica y alerta del impacto negativo que puede llegar a tener sobre los colectivos más vulnerables de la sociedad, que son los que consumen productos más vinculados al CO2, y que por tanto están más expuestos a subidas de precios en esas industrias.

El informe sugiere que para evitar esos efectos perniciosos los hogares con rentas bajas deberían ser compensados con ayudas públicas, aunque de carácter temporal y siempre y cuando las medidas sirvan para desincentivar el consumo de combustibles fósiles. ¿Con qué dinero? Con el que llegue de un aumento de los impuestos medioambientales. La entidad sostiene que la fiscalidad verde es muy baja en España (la tercera más baja de la Unión Europea en términos relativos) y que hay margen para subirla en alrededor de 10.000 millones de euros.

Por otra parte, el Banco de España cree que los bancos españoles está preparados para superar el test de estrés climático que están llevando a cabo las autoridades europeas en estos meses y cuyos resultados se conocerán en julio. Según las estimaciones del supervisor español, la materialización de los riesgos climáticos no tendría un gran impacto en el consumo de capital: no más de 0,1 ó 0,2 puntos porcentuales.

EMPRESAS

Una roca negra en las juntas de accionistas
La noticia de las últimas semanas para los inversores es que Blackrock, la mayor gestora de fondos del mundo, anunció la retirada de su apoyo en las juntas de accionistas a propuestas climáticas que sean “indebidamente prescriptivas o constriñan la capacidad de decisión” de las empresas.

Las interpretaciones han sido diversas (giro copernicano, fastidio para los ecologistas, levantamiento del pie del acelerador), pero no hay duda de que la decisión de Blackrock (hasta ahora firme defensora de considerar los principios de sostenibilidad en sus inversiones) puede tener consecuencias negativas para la aprobación de medidas ESG dentro de las grandes empresas.

Sin embargo, hay otros vectores que empujan en la dirección contraria. Organizaciones activistas están presionando con fuerza para que las juntas de accionistas tomen decisiones sobre los combustibles fósiles, los beneficios de los empleados o la transparencia en sus actividades de negocio. El último caso representativo es el de Apple, cuyos accionistas aprobaron en marzo resoluciones para auditar el cumplimiento de criterios como la igualdad de retribuciones o la diversidad en los puestos directivos, y para analizar las cláusulas ocultas en los contratos.

Al debate se ha sumado Tesla, la empresa fabricante de automóviles eléctricos, que se considera maltratada por las métricas que se usan en los ratings y las clasificaciones de criterios ESG.

Lo último en captura de CO2
Se llama Climeworks y es una empresa suiza que dicen tiene lo último en tecnología para la captura del carbono. Así lo constata Financial Times, que en su sección sobre sostenibilidad y negocio da cuenta de los planes de Climeworks para revolucionar el mercado de compensación de carbono, y considera que son una posible respuesta a los problemas para mitigar el aumento de la temperatura en el globo.

La empresa acaba de recibir una inyección de 650 millones de dólares para ampliar su negocio y ya cuenta con clientes importantes, como Microsoft o Audi. La pega es que su sistema de captura es mucho más caro que otros métodos de compensación de CO2. Vende sus créditos a 600 dólares por tonelada, que es siete veces más que el precio medio en el mercado europeo.

En cualquier caso, el mercado de compensación de carbono está en auge, y algunas grandes fortunas se han fijado en él para invertir, tanto por razones éticas como de rentabilidad esperada.

REGULACIÓN

Compromiso europeo sobre el carbono
La mayoría de los diputados del Parlamento Europeo han llegado a un acuerdo para la reforma del mercado del CO2. A falta de la votación final en Pleno, el pacto contempla la aplicación del nuevo régimen a los proveedores de los combustibles utilizados en los edificios (calefacción) y en el transporte. Las entidades comerciales estarán sometidas al mercado a partir de 2025 y sólo afectará a los consumidores privados en 2029 si se cumplen ciertas condiciones.

El compromiso ha sido objeto de tensas negociaciones entre los distintos grupos parlamentarios, lo que obligó en su momento a diversos parlamentarios a realizar llamamientos para que se suavizaran las posturas encontradas, ante el riesgo de fracaso de la agenda climática de la Unión Europea.

La SEC se pone seria
El Grupo de Trabajo de ESG y Clima de la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) han lanzado su primera acción ejecutiva contra una empresa por engañar a inversores y autoridades con información medioambiental falsa. Se trata del gigante minero brasileño Vale, que cotiza en la Bolsa de Nueva York, y que en sus informes de sostenibilidad dio garantías de seguridad del embalse Brumadinho, que colapsó en 2019, causando la muerte de 270 personas.

La SEC ya dio muestras de compromiso con la causa medioambiental al aprobar en marzo una propuesta para que las empresas cotizadas estén obligadas a ampliar la información sobre riesgos climáticos, aunque hay dudas sobre la legalidad de la medida.

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