En un contexto donde la sostenibilidad de los sistemas de salud se enfrenta a enormes desafíos derivados del envejecimiento de la población, el sedentarismo y la proliferación de las enfermedades crónicas, entender el valor real y los beneficios específicos de la actividad física es capital y va mucho más allá del bienestar individual. Para ello, un grupo multidisciplinar integrado por académicos de las universidades Rey Juan Carlos, Penn State Abington, y Manchester Metropolitan University, y por profesionales de Go fit LAB y PwC, han realizado un estudio científico con el objetivo de cuantificar el impacto de la actividad física en gimnasios y centros deportivos en la salud pública en España. Los resultados, publicados en la revista Frontiers in Sports and Active Living, una de las más prestigiosas en el ámbito de la investigación deportiva, son relevantes y esperanzadores, al mismo tiempo.

El trabajo, que ha contado con la colaboración de GO fit, el mayor operador de España en el ámbito del fitness y la salud integral analiza cómo la práctica regular de actividad física y ejercicio en gimnasios y centros deportivos contribuye a reducir la incidencia de 5 enfermedades (enfermedades coronarias, infartos, diabetes tipo 2, cáncer de mama y cáncer colorrectal) en la población. A partir de una métrica, como los ‘Años de Vida Ajustados por Discapacidad’ (DALYs, por sus siglas en inglés), una medida internacionalmente reconocida, que combina mortalidad y calidad de vida, el informe no solo cuantifica los beneficios sanitarios en términos de DALYs, sino que también plantea un enfoque de retorno económico al sistema sanitario.

Más allá de los datos, este trabajo invita a repensar el papel que pueden jugar los centros deportivos como aliados estratégicos en la prevención y el cuidado de la salud a gran escala. La investigación parte de la base de que la inactividad física sigue siendo uno de los principales factores de riesgo de enfermedad y mortalidad en todo el mundo. En España, cerca del 2% de las muertes se vincula a niveles insuficientes de actividad física, según datos del European Observatory on Health Systems and Policies; lo que se traduce en un gasto sanitario al año superior a los 2.300 millones de dólares internacionales -una unidad de referencia estandarizada que permite comparaciones ajustadas por poder adquisitivo entre países-.

A pesar de las políticas y de las medidas que se han puesto en marcha en nuestro país, la prevalencia de la inactividad física apenas ha descendido en los últimos años, lo que presiona de forma sostenida a los recursos públicos y a la sociedad en su conjunto. Frente a esta realidad, el informe pone en valor a los gimnasios y centros deportivos como herramientas para fomentar la práctica regular de actividad física y ejercicio para convertirla en un hábito y contribuir a la mejora de la salud.

El estudio pone el foco en una cuestión clave: la práctica regular de actividad física y ejercicio en centros deportivos no solo mejora la salud de quienes la realizan, sino que también genera un valor colectivo al reducir el coste soportado por la sanidad pública gracias a los tratamientos evitados de enfermedades prevenibles. En este sentido, los resultados permiten estimar cuántos años de vida ajustados por discapacidad (DALYs) se han ganado gracias a la actividad física realizada de manera regular en estos espacios, así como los costes sanitarios potencialmente ahorrados. Se trata, por tanto, de un enfoque que trasciende la visión individual del deporte para situarlo como un factor determinante en la salud poblacional y en la eficiencia del sistema sanitario.

Años de vida ajustados por discapacidad (DALYs) ganados en las instalaciones de GO fit en 2017

Años de vida ajustados por discapacidad (DALYs) ganados en las instalaciones de GO fit en 2017

Los resultados del estudio son especialmente reveladores en términos cuantitativos. La práctica regular de actividad física y ejercicio realizada por los socios de GO fit durante 2017 se asocia con la prevención estimada de 1.165,74 años de vida ajustados por discapacidad (DALYs) en el conjunto de la muestra analizada (ver cuadro). Esta cifra equivale a una media de 10,96 años de vida saludable preservados por cada mil miembros activos, lo que permite dimensionar el impacto colectivo de la práctica regular de actividad física y ejercicio.

Dentro de este total, las enfermedades coronarias representaron el mayor componente de la carga evitada, con 807,10 DALYs, seguidas por los ictus, con 206,15 DALYs, Es importante destacar que estos valores no se corresponden a años de vida “ganados” por individuo, sino a años de vida saludable agregados en la población total estudiada. Además, más del 95% de los DALYs evitados corresponden al tiempo que un individuo, gracias a la práctica regular de actividad física y ejercicio, evita padecer una discapacidad y no a muertes prematuras, lo que subraya un hallazgo clave del informe: el principal valor de la actividad física no radica solo en prolongar la vida, sino en mejorar su calidad, reduciendo significativamente la morbilidad asociada a enfermedades crónicas prevenibles.

El informe tiene alguna limitación y parte de la hipótesis de que los socios mantienen sus niveles de actividad física a lo largo de toda su vida, cuando la evidencia científica indica que este comportamiento puede fluctuar. Por edad, el grupo con mayor número de años de vida ajustados por discapacidad ganados fue el de 45 a 59 años, que además constituye el segmento más representado dentro de las instalaciones.

En definitiva, las conclusiones del trabajo confirman que los gimnasios y centros deportivos, y en particular el modelo implementado por GO fit, son una herramienta eficaz y medible para reducir la carga de enfermedad en España, así como los costes sanitarios asociados. Esta contribución no solo mejora el bienestar general de la población, sino que también fortalece la sostenibilidad del sistema sanitario al reducir la demanda de recursos asociada a enfermedades crónicas prevenibles. Así, el deporte estructurado se posiciona como un componente estratégico dentro de las políticas de salud y de desarrollo social a largo plazo.