El Sensor de la IA: Bruselas reclama más protección frente a modelos de la inteligencia artificial como el de Mythos

    La inteligencia artificial (IA) está cambiando la forma de trabajar de las empresas. Se dice que la IA no es el futuro de las empresas, sino que es el presente que define quién llegará al futuro. Por esta razón, desde PwC hemos lanzado ‘El Sensor de la IA‘, una recopilación quincenal de las principales tendencias, proyectos, iniciativas que tienen reflejo en los medios de comunicación, con el objetivo de ayudar a las empresas a orientarse en este campo tan abierto y cambiante. Partimos de la idea de que la inteligencia artificial no sustituye a las empresas, sino que las impulsa a reinventarse. Estamos ante la mayor transformación empresarial de nuestra era y pretendemos ayudar a conocer lo que está pasando para que se puedan tomar decisiones con criterio.

    En esta edición de El Sensor de la IA nos hacemos eco de la situación creada por Anthropic, que ha lanzado Mythos, su última aplicación de IA generativa, capaz de encontrar vías de ataque a bancos y otras empresas. El BCE la considera muy peligrosa si cae en manos de ciberdelincuentes. Anthropic, que reclama a la UE que rebaje sus normas de control sobre las grandes plataformas, se ha negado a que las empresas europeas realicen pruebas con Mythos, pese a las peticiones de Bruselas. El debate de fondo es cómo frenar la pérdida de influencia en el desarrollo tecnológica de Europa frente a Estados Unidos y sus firmas.

    La Unión Europea teme que su retraso tecnológico le haga más vulnerable ante los avances de la IA

    Europa ya no oculta su temor ante la pérdida de soberanía tecnológica por la irrupción de modelos de inteligencia artificial cada vez más avanzados y potencialmente disruptivos. El último caso ha sido Mythos, desarrollado por Anthropic. La inquietud de Bruselas se acelera porque ve riesgos directos para infraestructuras críticas, sistemas financieros y capacidades de defensa, según publicó El País.

    La Unión Europea considera definitivo que Anthropic haya excluido a firmas europeas en las pruebas de la aplicación de IA Mythos. Bruselas reconoce que, pese a múltiples reuniones, todavía no ha conseguido acceso al modelo. Anthropic solo ha autorizado colaboraciones con gigantes tecnológicos estadounidenses como Apple, Amazon, Google, Microsoft, Nvidia o JP Morgan. Como trasfondo, no hay que olvidar que Anthropic presiona a Europa para que relaje o incluso elimine las normas con las que intenta poner coto y orden a las grandes plataformas, la mayoría norteamericanas.

    Por el contrario, OpenAI ha comenzado a abrir sus nuevos modelos —incluido ChatGPT 5.5 Cyber— a grandes grupos europeos como Deutsche Telekom, BBVA, Telefónica o Sophos.

    La presión sobre Anthropic empezó por el Banco Central Europeo. Tras reclamar a la banca planes de contingencia frente a ciberataques, elevó el tono al advertir sobre posibles “graves perturbaciones” derivadas de tecnologías como Mythos. El diagnóstico es claro: Europa considera que la próxima generación de IA puede identificar debilidades estructurales en redes críticas con un nivel de precisión sin precedentes.

    Ante esta presión, Anthropic ha reaccionado. Según publicó Financial Times, la firma estadounidense se ha comprometido a informar a los supervisores financieros internacionales sobre los riesgos asociados a Mythos. La empresa mantendrá conversaciones con miembros del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés), el organismo encargado de coordinar la supervisión financiera global tras la crisis de 2008 para explicar las vulnerabilidades de ciberseguridad que Mythos ha detectado. Una solución pragmática, pero que sigue dejando fuera a las empresas europeas, en contra de lo que reclama Bruselas.

    Para parte del ecosistema político europeo, esta negativa confirma una dependencia estructural preocupante. La eurodiputada verde Kim Van Sparrentak sostiene que Anthropic considera “socios de confianza” a las grandes tecnológicas norteamericanas, como Google, pero no a las instituciones europeas, lo que evidencia hasta qué punto el desarrollo de IA avanzada permanece alineado con los intereses estratégicos de Washington. Por cierto, Anthropic se ha convertido en la mayor empresa de IA del mundo con una valoración de 900.000 millones de dólares y supera a su gran rival OpenAI tras cerrar un ronda de financiación de 30.000 millones de dólares.

    La paradoja es que este debate coincide con un proceso interno de relajación regulatoria; se acaba de acordar retrasar hasta diciembre de 2027 la aplicación de parte de las obligaciones previstas para sistemas de IA de alto riesgo en la AI Act. Críticos de la medida consideran que así, Europa se parecerá más a Estados Unidos.

    En el mundo financiero, el último paso ha sido buscar una alianza europea de sistemas de pago para particulares y comercios, que compitan con los norteamericanos Visa y MasterCard. En España, la exitosa Bizum se está desplegando a través de sus bancos para el pago directo en comercios, y se busca que las empresas similares europeas se alíen para que cualquier ciudadano pueda pagar con su aplicación por toda la Unión.

    El trasfondo es más amplio que la IA. Lo que está en juego es la capacidad de Europa para mantener autonomía política, industrial y de seguridad en un ecosistema tecnológico dominado por empresas estadounidenses.

    La inteligencia artificial valora mejor los currículos elaborados por la IA frente a los de las personas

    El mundo laboral y la inteligencia artificial están en continua interrelación desde hace años. Fue uno de los primeros sectores en donde se empezó a aplicar. En concreto, en los procesos de selección de personal, labor en la que el trabajo de la IA se ha normalizado. Por esa razón es muy relevante el informe de los investigadores economistas Jiannan Xu, Gujie Li y Jane Yi Jiang titulado, ‘AI Self-preferencing in Algorithmic Hiring: Empirical Evidence and Insights‘ o (‘Autopreferencia de la IA en la contratación algorítmica: evidencia empírica y perspectivas‘). En su opinión, la IA introduce sesgos a la hora de revisar y seleccionar currículos y concluyen que existe una clara auto preferencia por los textos elaborados por la IA. Incluso, las aplicaciones prefieren los currículos elaborados por sus propias IA frente a otras versiones.

    El estudio de estos tres economistas analizó 2.245 currículos anonimizados, pero elaborados al 100% por humanos, según publicó El Periódico. ¿Cómo se aseguraron que estaban elaborados al 100% por humanos? Los recopilaron antes de que los ‘chatbots’ salieran al mercado, así no había fallo posible. Luego pasaron esos CV por hasta nueve modelos de lenguaje, desde distintas versiones del popular Chat GPT hasta sistemas menos conocidos para el público general como LLaMA 3.3-70B, Mistral-7B, Qwen 2.5-72B y DeepSeek-V. Posteriormente, los modelos actuaron como evaluadores. En algunos casos debían elegir entre un currículum escrito por una persona y una versión generada por IA. En otros, comparan versiones generadas por distintos modelos.

    Su conclusión fue contundente: a la IA le gusta más la IA que el trabajo humano. Y no solo eso, a la IA le gusta más su trabajo que el realizado por otra IA. Dependiendo del sistema, entre un 62% y un 87% de los CV seleccionados fueron aquellos elaborados por la IA. Lo que les permitió demostrar que la IA premia más a quien se vale de la misma y habla con su lenguaje, ya que aquellas personas que participaran de un proceso con unas referencias editadas con IA tenían hasta un 60% más de posibilidades de ser contratados.

    Esta situación refleja un sesgo claro: puede que en un proceso de selección no sea elegido quien mejor preparado esté, sino quien pueda pagarse una mejor IA.

    La gran cuestión es bajo qué condiciones, con qué controles y al servicio de qué criterios trabaja la IA en estos procesos. Si no se gobierna adecuadamente, la contratación algorítmica puede premiar no al mejor talento, sino al candidato que mejor ha aprendido a hablar el idioma de la máquina que lo evalúa, apunta la web especializada Future for work.

    Por otro lado, España ha destacado por ser un mercado a la cabeza en la demanda de conocimientos de IA frente a otros países europeos. Durante el primer trimestre de 2026, los puestos relacionados con la IA representaron el 0,27% del total de las ofertas de empleo en España, que si bien puede parecer una cifra reducida, está muy por encima de países como Alemania (0,09%) y Francia (0,04%), y supone nueve veces más que hace cinco años, según el último informe de Randstad.

    Elon Musk pierde el juicio contra Sam Altman por OpenAI porque su demanda estaba prescrita

    Todo el mundo tecnológico, y no solo este sector, estaba pendiente del gran juicio de dos de los grandes colosos de la IA. Al final, un jurado estadounidense rechazó la demanda de Elon Musk contra Sam Altman y OpenAI. La decisión judicial supone un varapalo para el fundador de Tesla. El fallo mejorará el futuro de la compañía creadora de ChatGPT, allanando su salida a Bolsa

    El fallo, emitido por un tribunal federal de Oakland (California), considera que la denuncia de Elon Musk estaba “prescrita”, fuera de plazo. Los hechos habían caducado. Ni el jurado primero, ni la jueza después entraron a valorar la denuncia de Musk. No obstante, el dictamen fue que la startup de inteligencia artificial no traicionó su misión general de beneficio público al transformarse en una empresa con fines de lucro.

    El fundador de Tesla denunció que Altman y el presidente de OpenAI, Greg Brockman, se aprovecharon de sus aportaciones iniciales al capital de la entidad sin ánimo de lucro para crear OpenAI a sabiendas de que acabarían transformándose en una empresa que busca ganar dinero, según informó El País.

    Tras conocer la sentencia, Musk apelará porque, dice, esto supone “crear un precedente para saquear organizaciones benéficas». Musk reclamaba una indemnización de 150.000 millones de dólares. Marc Toberoff, abogado de Musk, aseguró tras perder el juicio: “Esta guerra no ha terminado. OpenAI recaudó millones de dólares como entidad benéfica subvencionada con dinero público y luego, se convirtió sin más en una empresa con ánimo de lucro cuyos directivos y consejeros ganan miles de millones”.

    Ambos magnates tecnológicos se han acusado de mentir y de manipular. El dueño de OpenAI dijo que Musk era una persona egocéntrica, celosa y con ansias de poder. Le describió como alguien volátil y poco equilibrado con tendencia a enfadarse ante cualquier contrariedad. Según el relato de Altman y Brockman, Musk abandonó la startup cuando los otros inversores le denegaron el control total del negocio. Y recordaron que Musk lanzó una empresa competidora, xAI, la startup fundada en 2023 por el magnate de origen sudafricano.

    En 2015, Musk fue uno de los primeros mecenas de una pequeña y entonces desconocida startup denominada OpenAI al aportar 38 millones. La entidad fue constituida como un laboratorio de investigación sin ánimo de lucro, con la misión de desarrollar la IA en beneficio de la humanidad. Once años más tarde, OpenAI es uno de los gigantes del sector de la IA, con una valoración cercana a un billón de dólares y que planea salir a Bolsa en breve.

    La IA, principal fuente de información para el 44% de los consumidores

    La mejora de la inteligencia artificial ha logrado superar a los métodos convencionales, como los buscadores tradicionales, que atraen al 31% de los usuarios. Las páginas web de las empresas y los sitios de reseñas quedan relegados a porcentajes inferiores del 9% y 6% respectivamente, según el informe ‘Brand Influence‘ de Onclusive sobre el comportamiento de compra. Este documento confirma que la inteligencia artificial es la principal fuente de información para el 44% de los consumidores, según recogió Infoperiodistas.

    Esta situación provoca que las marcas deban adoptar un enfoque holístico para trabajar su presencia en todas las plataformas de inteligencia artificial. No se trata de optimizar contenidos para una herramienta específica, sino de gestionar la visibilidad de forma integral. El análisis técnico revela que fuentes como YouTube, Reddit y LinkedIn son hoy los pilares para alimentar a estos sistemas. Las compañías necesitan portales web rápidos y con datos comparativos muy precisos. La inteligencia artificial procesa la información de arriba hacia abajo de manera inmediata. Por ello, resulta vital situar los mensajes clave al inicio de cada contenido digital. La optimización para motores de respuesta sustituye progresivamente a las antiguas técnicas de posicionamiento.

    Los usuarios recurren a estas herramientas para investigar valores de marca y resumir opiniones de otros clientes. Esta tendencia de consumo obliga a los directores de comunicación a replantear sus estrategias de contenidos. Es fundamental generar un sentimiento positivo constante para que los algoritmos recomienden la marca.

    “La principal prioridad en comunicación actualmente es la construcción o el reconocimiento de la marca”, afirma Rafael Sánchez, responsable de ventas de Onclusive. La figura del CEO emerge como un embajador fundamental para multiplicar el alcance de los mensajes corporativos. Los perfiles personales de los ejecutivos logran un impacto significativamente mayor que las páginas oficiales de empresa.

    Seawolf X, el superyate silencioso que puede ser gobernado por la IA como copiloto

    Una de las incomodidades de las embarcaciones a motor es el ruido y las vibraciones que provocan sus máquinas. Cuando se trata de barcos de superlujo, este asunto se convierte en capital. Por eso, se dice que Jeff Bezos escogió un gran velero, aunque los 127 metros de eslora y los mástiles de 70 metros de alto, también le provocan otros problemas.

    El barco que promete el menor ruido posible es el Seawolf X, el primer yate del mundo cuyo sistema de propulsión híbrido no solo está gobernado por un capitán, sino que tiene como copiloto a una IA. Cuenta con una innovadora tecnología que combina motores diésel y eléctricos, y algo que le distingue: que una IA tome el mando de la propulsión de un superyate de lujo para que consuma lo justo en cada momento, según Xataka. El resultado es hasta un 30% menos de consumo y travesías mucho más silenciosas.

    El segundo de a bordo es un sistema de IA llamado Rossinavi AI, que analiza en tiempo real el estado del mar, la velocidad del viento, las corrientes y la ruta prevista para calcular en cada instante qué combinación de propulsión eléctrica y diésel resulta más eficiente.

    La parte más llamativa es que la IA no espera las instrucciones del capitán para optimizar el funcionamiento de los sistemas de propulsión. Rossinavi AI ha sido diseñada para aprender de los patrones de uso a bordo y ajusta la distribución de energía.

    El banco de baterías del Seawolf X se recarga mediante los propios motores y a través de paneles solares integrados en la estructura del barco. La autonomía en modo híbrido alcanza las 3.000 millas náuticas (unos 5.500 km), lo que lo convierte en una embarcación capaz de afrontar travesías oceánicas de largo recorrido.

    Cuando está fondeado, las baterías alimentan todo el barco sin arrancar ningún motor. Puede alojar hasta 12 huéspedes en cinco camarotes, con una tripulación de hasta nueve personas. El problema es el precio: una semana en el Seawolf X cuesta entre 280.000 euros y 380.000 euros mientras disfrutas de las islas griegas, las cristalinas aguas de la costa de Croacia o el glamour de la Costa Azul e Italia.

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