Más de la mitad de los consejeros de las grandes empresas de Estados Unidos admite que aún no ha integrado la Inteligencia Artificial (IA) ni la IA generativa en las labores de supervisión de sus Consejos de Administración, lo que pone de relieve las dificultades que sigue planteando la transformación digital en los máximos órganos de gobierno corporativo. Así lo refleja el informe ‘Annual Corporate Directors Survey‘, elaborado por PwC a partir de las respuestas de 638 consejeros de compañías cotizadas estadounidenses.
El estudio muestra que, entre el 35% de los consejos que sí han comenzado a incorporar estas tecnologías, los principales usos se centran en el seguimiento de tendencias emergentes, la investigación y comparación de prácticas sectoriales y la evaluación de métricas de desempeño. Mientras, aplicaciones como la preparación de reuniones, la modelización de escenarios estratégicos o la agregación de opiniones de accionistas y grupos de interés siguen teniendo un peso todavía reducido.
El 38% de los consejeros considera que su consejo no recibe suficiente formación sobre los avances en IA, y el 43% señala como principal preocupación el ritmo vertiginoso de desarrollo tecnológico. Además, existen dudas sobre los riesgos legales y de responsabilidad asociados al uso de IA en la toma de decisiones estratégicas.
Áreas de mejora en los Consejos
El estudio, que elabora PwC desde hace casi dos décadas con el objetivo de analizar las áreas de mejora y adelantar las nuevas tendencias en materia de gobierno corporativo, revela que la formación en nuevas temáticas es la mejor vía para mejorar la efectividad de los Consejos de Administración, según el 45% de los encuestados. El fortalecimiento de las relaciones con otros miembros del consejo ocupa el segundo lugar (33%), seguido de la búsqueda de puntos de vista diversos o más innovadores (25%). Un 24% destaca también la importancia de ser más proactivo y participativo en los debates.
Renovación pendiente: más de la mitad pide relevos
El informe de PwC revela que el 55% de los consejeros considera que al menos uno de los miembros de su consejo debería ser relevado, seis puntos más que el año anterior y la cifra más alta desde que se realiza la encuesta. Las razones principales son la falta de contribución significativa a los debates (41%), la disminución del rendimiento por la larga permanencia en el cargo (34%), la carencia de competencias necesarias para el rol (21%) y el impacto negativo en la dinámica del consejo por el estilo de interacción (20%).
Del documento se desprende que el proceso de renovación de los consejos se ve frenado por varios factores. El corporativismo y las relaciones personales entre miembros del consejo son el principal motivo de inacción (25%), seguidos por la incomodidad y el tiempo que implica el proceso de reemplazo (21%) y la proximidad de la jubilación obligatoria del miembro en cuestión (19%). Otros obstáculos incluyen la falta de evaluaciones individuales y la dificultad para identificar candidatos idóneos.
Los procesos de evaluación
El 78% de los consejeros opina que el proceso de evaluación de su consejo no ofrece una visión completa del desempeño global, y el 51% considera que su consejo no está suficientemente comprometido con la evaluación. Solo el 22% de los consejos utiliza facilitadores externos para las evaluaciones, lo que limita la objetividad y la profundidad del análisis. Además, el 73% no realiza evaluaciones individuales de los miembros, lo que dificulta la identificación de áreas de mejora y la gestión del talento.





