China

¿Quién sacará provecho de la nueva Ruta de la Seda?

Cuando el presidente chino, Xi Jin Ping, anunció su iniciativa comercial Belt and Road –en español, Una Franja, Una Ruta- a finales de 2013, pocos se percataron de la magnitud y de la ambición del proyecto económico y político. Desde entonces, las especulaciones sobre los detalles del programa, sobre las posibles oportunidades comerciales o sus probabilidades de éxito, no han hecho más que crecer.

Leer más

La inversión en infraestructuras coge aire de nuevo

Contacto: Patricio de Antonio -

Parece que el sector de infraestructuras vuelve a coger aire. Nuestro último informe, que hemos elaborado con Oxford Economics, pone de manifiesto que la inversión mundial en infraestructuras se recuperará a partir de 2017 hasta alcanzar un crecimiento del 5% en 2020 –unos 28,3 billones de dólares-. Para 2016 se espera que la inversión aumente ligeramente –en torno al 2%- y que vaya incrementando poco a poco el ritmo de crecimiento en los próximos años impulsado por el aumento de los precios del petróleo. Eso sí, en un contexto económico marcado por la volatilidad. Pero nuestro análisis incluye, además, otros dos escenarios alternativos con distintas estimaciones de crecimiento en cada uno de ellos.

Leer más

La complejidad china, cuestión de adaptarse

Contacto: John Jullens -

Las noticias sobre la desaceleración de la economía china y sus esfuerzos por contener la burbuja inmobiliaria y devaluar su moneda son preocupantes para muchas compañías con intereses en el gigante asiático. La economía china está experimentando un gran cambio en la medida en que evoluciona desde un crecimiento muy rápido, basado en las exportaciones a gran escala, a otro que se sustenta en actividades de mayor rentabilidad y en el consumo doméstico. En el pasado, China era un gigantesco y homogéneo mercado emergente. Hoy, en cambio, la demanda varía entre sectores, poblaciones y zonas geográficas.

Leer más

El talón de Aquiles de la economía China

El principal reto al que se enfrenta China quizá sea la falta de consenso con respecto a cómo afrontar el futuro. Pocos días después de iniciar el 2016, el mercado de valores de China volvía a copar las portadas de los periódicos. El índice CSI 300 caía un 7% el 4 de enero, obligando al gobierno a tomar medidas y a suspender la cotización. El 7 de enero volvían a suspenderse los mercados, esta vez apenas media hora después de que se iniciara la jornada. Lo más probable es que Pekín interviniera inyectando miles de millones en el mercado interbancario, dirigiendo fondos controlados por el Estado para comprar acciones, retrasando el levantamiento de la reciente prohibición de venta impuesta sobre los principales inversores, y dando así un respiro al yuan. Y, tal y como era de esperar, los mercados internacionales reaccionaban de forma exagerada casi de inmediato, desencadenando una oleada de ventas muy parecida a la experimentada el pasado verano.

Leer más