La digitalización de las eléctricas: cuando la intención no es suficiente

¿Qué esperan las compañías eléctricas de la digitalización? Según el CEO de una de las principales utilities de Europa “debería englobar todas las funciones, las unidades de negocio y a todos los empleados de la compañía”. Esta frase sintetiza bien las expectativas que comparten, de una forma u otra, casi todas las empresas del sector. El informe The digitization of utilities, elaborado por Strategy& a partir de entrevistas a directivos de 29 empresas líderes en el sector de 12 países –entre ellos España-, revela que un 70% de los ejecutivos aspira a que sus empresas sean líderes en digitalización. Sin embargo, estos propósitos y buenas intenciones no tienen, luego, un desarrollo real.

A pesar de las importantes aspiraciones de las empresas del sector, su inversión en el ámbito digital está muy lejos de ser suficiente para cumplir esos objetivos. De aquellos que se describen como aspirantes a líderes digitales, un 60% reconoce tener una inversión en campañas digitales estratégicas media o baja. Y no sólo eso: según el informe, la mayoría de las compañías eléctricas no están haciendo los esfuerzos necesarios en adaptar los puestos, las responsabilidades, el talento, y la cultura de la empresa a la transformación digital.

Estos resultados tan contradictorios o desajustados -entre lo que quieren ser y lo que son- resultan menos sorprendentes cuando se tienen en cuenta las respuestas que dan los mismos directivos en otra serie de  cuestiones. Por ejemplo, un 25% de los encuestados admite no tener una visión clara de lo que debería ser la digitalización. En la misma línea, el estudio revela que, en aquellos casos en los que sí se ha diseñado una estrategia digital, es frecuente que se encuentre fragmentada o se impulse desde unidades de negocio distintas de forma descoordinada, y no a través de un plan centralizado para toda la empresa.

A pesar de las buenas intenciones, la inversión de las empresas eléctricas en el ámbito de la digitalización dista mucho de ser suficiente

Todas estas conclusiones no deberían tomarse a la ligera. La digitalización plantea una oportunidad de transformación para el sector eléctrico, pero también supone una amenaza, ya que trastoca por completo la receta del éxito de las empresas del sector y reduce enormemente las barreras de entrada para las empresas tecnológicas o las pequeñas start-ups. De hecho, empresas como Google, Apple, Samsung o distintas telecos, ya han lanzado al mercado iniciativas relacionadas con los hogares inteligentes que, por ejemplo, automatizan el uso de los sistemas de calefacción o añaden prestaciones de control remoto. De igual forma, los proveedores de las compañías del sector también han empezado a invertir en el llamado Internet de la Cosas.

Empezar por lo básico es un buen comienzo

¿Qué pueden hacer las eléctricas ante esta situación? No se trata de que estas compañías se conviertan en empresas tecnológicas, pero tienen que ser conscientes de que compañías como Amazon y Uber están redefiniendo las expectativas de los consumidores y transformando los mercados, tal y como los conocemos. Las eléctricas están lejos de tener una posición competitiva en el entorno digital, aunque sí están aprovechando los avances tecnológicos más sencillos: pagos y cuentas online, mejoras en la operatividad, mantenimiento predictivo de los servicios, etcétera.

Los servicios relacionados con el hogar inteligente también empiezan a estar en el punto de mira de las utilities. De hecho, el 90% de los encuestados en el estudio asegura que en tres años espera ofrecer este tipo de productos. Esto significa que las compañías son conscientes de que su oferta de productos no es suficiente y que tienen que ampliarla para tener un mayor impacto en el mercado.

Impulsar la digitalización a tres niveles:

Existen tres aspectos cruciales a la hora de impulsar la transformación digital en el sector eléctrico:

  • Análisis de datos e infraestructura de IT. El análisis de datos es esencial para ofrecer relaciones más personalizadas entre clientes y optimizar el rendimiento de la inversión. Pero según el informe, aunque un 77% de las compañías eléctricas tiene algunas capacidades de análisis de datos, la gran mayoría cuenta con equipos insuficientes.  Además, se revela una falta de interés muy acusada en iniciativas de open-data.
  • Gobernanza y organización. La mayoría de los directivos del sector sabe que contar con el talento adecuado es un factor crítico para impulsar la digitalización. Por ello, rastrean el mercado en busca del mejor talento para estos puestos. Lo primero debería ser contratar a un Chief Digital Officer visionario, cuya labor  vaya desde un papel estratégico en la empresa  hasta otro puramente táctico –definir las acciones en cuanto a análisis de datos, trabajar en la digitalización de las fábricas…-.
  • Cultura digital y gestión del cambio. Pero todo el talento y las capacidades del mundo no bastan para impulsar la digitalización en el sector, si la cultura de estas empresas no está orientada a la expansión y desarrollo de las nuevas tecnologías. A pesar de esto, solo un tercio de los encuestados afirman  haber lanzado iniciativas tales como herramientas de formación y de colaboración en sus empresas. Esta actitud supone un error grave, ya que para las eléctricas, evolucionar desde una mentalidad ingeniera a otra más flexible y centrada en el cliente, es un reto significativo.

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