La sostenibilidad es uno de los grandes desafíos del mundo de los negocios. La creciente importancia de los criterios medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés) obliga a las empresas a reconsiderar sus estrategias. Estos días las empresas han estado pendientes de Dubai, la ciudad de los Emiratos Árabes Unidos donde se ha celebrado la COP28, que se ha cerrado con un acuerdo esperanzador para el clima firmado por casi 200 países. Han acordado hacer una transición que abandone los combustibles fósiles “de manera justa, ordenada y equitativa para lograr las cero emisiones en 2050”. Es menos de lo que pretendía la Unión Europea o Estados Unidos, pero marcará el inicio del fin de una era, la de los combustibles fósiles, si los Gobiernos y las empresas que utilizan carbón, gas y petróleo entienden que tienen un máximo de 26 años para buscar alternativas en las energías renovables. En dos años, los países tendrán que presentar sus planes para lograr los objetivos, que pueden salir caros: para España se cifra en una inversión adicional de 40.000 millones.

Para detectar el impacto de estos movimientos en las empresas, cada quince días publicamos El sismógrafo de la sostenibilidad, una serie en la que ofrecemos una compilación de informaciones y análisis relacionados con la sostenibilidad.

CUMBRE CLIMÁTICA

Dubai marca 2050 como el fin de la era del petróleo y el gas mientras impulsa las renovables
“No podemos salvar un planeta en llamas con una manguera de combustibles fósiles”, avisaba en la apertura de la cumbre Antonio Guterres, secretario general de la ONU, organizador de la cumbre climática COP28. El acuerdo final intenta dejar sin contenido esa manguera para ir sustituyéndola, poco a poco, en 26 años, por energías limpias.

La cumbre, presidida por Emiratos Árabes Unidos, un país en el que alrededor del 30% de sus ingresos proceden del petróleo y el gas, arrancó con polémica por ser un petroestado y estar presidida por Al Jaber, el máximo responsable de la petrolera pública de su país. Además, se publicaron informaciones sobre que Emiratos buscaba cerrar acuerdos petroleros con otros países durante la cumbre, y que Al Jaber no creía en la responsabilidad climática de los combustibles fósiles. Sin embargo, este directivo -que ha dado la sorpresa positiva en la cumbre-, también dirige Masdar, una empresa igualmente estatal y dedicada solo a las energías renovables. Parece que esta faceta ecológica ha pesado y Al Jaber ha sabido negociar un acuerdo que sitúe al mundo en la dirección adecuada para intentar frenar el calentamiento, aunque sea con pasos lentos. Como dijo el Al Jaber, el acuerdo “será tan valioso como lo sea su cumplimiento”.

El documento llama a los casi 200 países que lo han firmado a hacer una transición, un abandono, —“transitioning away”, es la expresión inglesa utilizada— “de los combustibles fósiles de manera justa, ordenada y equitativa para lograr las cero emisiones en 2050”. Se hace así una referencia directa a los principales responsables de la crisis climática: el petróleo, al gas y al carbón, según recogió El País.

“Es el principio del fin”, dijo Simon Stiell, máximo responsable del área de cambio climático de la ONU, en referencia a los combustibles fósiles. “El acuerdo es un suelo de ambición, no un techo. Debemos aumentar la ambición y la acción climática”, añadió.

“Han tenido que pasar más de 30 años”, apuntó la vicepresidenta española y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, “para centrarse en cómo ir más allá de un mundo basado en los combustibles fósiles”.

Para evitar que los países incumplan etapas, se ha establecido que presenten sus planes en 2025 para mostrar cómo están reduciendo sus emisiones. Y, al mismo tiempo, se pide también a todos los países que “contribuyan” con otras medidas, como “triplicar la capacidad mundial de energía renovable y duplicar la tasa media anual mundial de mejoras de la eficiencia energética para 2030”. Por último, se comprometen a “acelerar los esfuerzos encaminados a la eliminación gradual de la energía del carbón” para aquellos que no dispongan de sistemas de captura de las emisiones.

Además, entre esas medidas se incluye la eliminación progresiva de “las subvenciones ineficientes a los combustibles fósiles”, aunque sin concretar fechas. Se apuesta también por “reducir sustancialmente las emisiones distintas del dióxido de carbono a nivel mundial, incluidas en particular las emisiones de metano para 2030”, aunque sin fijar una meta concreta.

El acuerdo presenta dos problemas: la lentitud de implantación y el coste económico. El objetivo es que el calentamiento se quede entre los 1,5 y los dos grados Celsius respecto a los niveles preindustriales. Sin embargo, los actuales planes que tienen los países, y que abarcan hasta 2030, llevarán a un calentamiento, en el mejor de los escenarios, de entre 2,1 y 2,8 grados, como se reconoce en el texto presentado por la presidencia de la cumbre, según publicó El Correo. Para evitar este problema ambiental y de salud, se necesita que se endurezcan las medidas.

El segundo problema es el enorme coste de esta transición. Las cantidades comprometidas en los distintos acuerdos y pactos alcanzados por los participantes en la COP28 suman más de 83.000 millones de dólares en financiación lo que, según la organización de la cumbre, supone “marcar el ritmo de una nueva era en la acción climática”, informó EfeVerde. Diferentes cálculos establecen que en España será necesaria una inversión adicional de 40.000 millones para acabar con los combustibles fósiles, según RTVE. Es demasiado dinero durante demasiado tiempo, por lo que el papel del ICO, que cuenta con 22.000 millones para estos fines de los Fondos Europeos, puede ser una ayuda. Pero la banca y los mercados serán también claves para lograr este objetivo, apunta Rodrigo Buenaventura, presidente de la CNMV. Las empresas, no solo las energéticas, tienen un gran reto por delante.

CAMBIO CLIMÁTICO

España baja este año un 5% sus emisiones de gases invernadero

España avanza en su lucha contra el cambio climático, según se desprende del último informe elaborado por el Observatorio de Sostenibilidad (OS), una asociación que vela por el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la Agenda 2030 y otras iniciativas que aseguren un futuro basado en la sostenibilidad.

Según las conclusiones del Observatorio, en 2023 España redujo sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 5% sobre el año anterior, como recogió La Vanguardia en un reciente artículo. Si se compara con los datos obtenidos en 1990 (primero con registros), supone un 3,3% menos y un 36,6% menos respecto a 2005, año en el que se registraron los peores datos de las últimas tres décadas.

Los autores del informe creen que España va en la dirección adecuada para llegar a los objetivos del 2030 de la ley de Cambio Climático, pero piden que se aumente el ritmo de descarbonización hasta llegar a una reducción anual del 7,5%.

El informe Evolución de las emisiones de gases de efecto invernadero en España (1990-2023) muestra que  cayeron en 2018, 2019 y 2020, pero volvieron a crecer en 2021 y 2022, para disminuir en 2023. Si se confirman los datos, la OS cree que supondrá la mayor caía “junto a la de la crisis desatada por el coronavirus que supuso la mayor disminución de las emisiones en 2020”.

BANCO DE ESPAÑA

La reducción de las emisiones de carbono es compatible con el crecimiento económico
El Banco de España ha publicado un artículo en su blog en el que sostiene que “mantener el crecimiento económico con menores emisiones contaminantes es posible”. Aunque en principio se ha sostenido que a medida que se incrementa la producción se deben elevar las emisiones de CO2, la realidad no es así porque existe un factor determinante, la intensidad de carbono. Esta intensidad se puede reducir con la mejora de la eficiencia energética, es decir, con máquinas que hacen lo mismo, pero utilizando menos energía para que caigan las emisiones. Al mismo tiempo se debe trabajar en descarbonizar los procesos de generación de energía, generarla con fuentes renovables.

La menor intensidad de carbono ha sido fundamental para lograr que las economías desarrolladas disminuyan las emisiones al tiempo que ha seguido aumentando la actividad. Así, por ejemplo, desde el 2000 las emisiones han caído un 14% en Europa, mientras que en España la reducción ha sido aún mayor, del 24%.

Desde inicios de siglo, todos los sectores económicos han reducido la intensidad de carbono, pero destacan los servicios, que ahora usan más electricidad. En el lado contrario están los transportes, aún muy dependientes de los combustibles fósiles. Es decir, ha crecido el PIB con menos emisiones, pero, según el artículo, “no hay motivos para la complacencia: las emisiones de carbono siguen siendo muy elevadas” por lo que existen dudas de que se puedan reducir al ritmo que exigiría el cumplimiento de las metas acordadas más recientemente.

MERCADO LABORAL

Los jóvenes priorizan trabajar en empresas sostenibles
Uno de cada tres jóvenes tiene interés en trabajar en ámbitos vinculados con el medio ambiente y las energías sostenibles y la mayoría priorizaría trabajar en aquellas empresas que sitúan la sostenibilidad entre sus pilares estratégicos, según el informe Transición Energética e Igualdad de Género: Oportunidades para la Juventud Española, de Fundación IE y Fundación Cepsa.

El 72% de los jóvenes tiene un nivel de concienciación alto sobre la importancia del cuidado del medio ambiente, siendo esta cifra ligeramente más alta en las chicas (74%) que en los chicos (70%), según ha publicado Expansión. Sobre estos últimos, el estudio revela que, a mayor renta y nivel educativo, los chicos muestran una mayor concienciación ambiental, mientras que las chicas siempre muestran el mismo nivel.

A la mitad de los jóvenes les gustaría tener un papel más activo en el diseño de las políticas climáticas.

El informe apunta a que existe un alto grado de desconocimiento entre la juventud sobre los aspectos relacionados con la igualdad de género en el ámbito de la transición energética. El estudio propone una mayor sensibilización y enmarca la transición ecológica como una gran oportunidad para atraer a más mujeres a sectores energéticos de mayor crecimiento (renovables) y reducir la brecha de género en sectores tradicionalmente masculinos.

De hecho, en el sector energético renovable hay un mayor porcentaje de mujeres en posiciones de liderazgo empresarial (20 %) que en la media de la economía global (16%), según la AIE.

LEGISLACIÓN

El Reino Unido anuncia sanciones financieras ilimitadas por delitos medioambientales
El Reino Unido ha cambiado el sistema de Sanciones Monetarias Variables (VMP) con cobertura nacional y regional, eliminando el límite anterior de 250.000 libras y ampliando la gama de delitos. Se trata de sanciones civiles emitidas por la Agencia de Medio Ambiente del Reino Unido a empresas e individuos que incumplen las reglas y contaminan el medio ambiente.

Las empresas, según ha publicado ESG News, ahora se enfrentan sanciones financieras ilimitadas y con procedimientos más rápidos para aplicar sus castigos. Según el secretario de Medio Ambiente, Steve Barclay, “los contaminadores no deberían tener ninguna duda de que si dañan nuestros preciosos hábitats y vías fluviales, pagarán”.

La Agencia vigilará los incumplimientos de los permisos en los vertidos a ríos y mares, como en el caso de contaminación agrícola por purines; delitos relacionados con residuos ilegales, como los procedentes de desguaces, e infracciones de permisos por parte de industrias manufactureras y centrales eléctricas que contribuyen a la contaminación del aire.

Las sanciones impuestas serán proporcionales al tamaño de la empresa y a la naturaleza del delito. Las infracciones más graves de la ley seguirán siendo objeto de procesos penales.

Los fondos recaudados de las sanciones a las empresas de agua se reinvertirán en un nuevo Fondo de Restauración del Agua, diseñado para proporcionar inversión local directa para mejorar ríos, lagos y arroyos.