En un contexto donde la sostenibilidad y las energías limpias son fundamentales para mitigar el cambio climático y mejorar la eficiencia y la competitividad de las empresas, los centros y parques comerciales son espacios ideales para su implementación, gracias a la amplitud de sus cubiertas y aparcamientos, así como a sus elevados consumos eléctricos durante todo el año. De hecho, en los últimos años, la instalación de sistemas fotovoltaicos se ha convertido en uno de los principales objetivos de las empresas del sector.

En la actualidad, cerca del 50% de los centros gestionados por empresas de la Asociación de Propietarios de Centros Comerciales (APRESCO) cuentan con instalaciones fotovoltaicas operativas o en proceso de instalación. La gran mayoría de estos sistemas funcionan bajo el régimen de autoconsumo individual, suministrando energía a las zonas comunes y, en ciertos casos, también a algunos operadores presentes en los propios centros.

Ante esta oportunidad clara para el sector surgen aún algunas preguntas: ¿cuentan los centros comerciales con las condiciones adecuadas para funcionar en régimen de autoconsumo colectivo? ¿Es posible que, en el corto y medio plazo, las empresas que operan en un centro comercial se puedan beneficiar de esta forma de consumo energético? ¿Cuáles son las trabas y dificultades que se encontrarán en el camino?

El Observatorio del sector de centros y parques comerciales en España del tercer trimestre, elaborado por PwC y APRESCO, pone luz a este asunto y explica que los recientes cambios normativos, tanto los ya aprobados como los que están en fase de tramitación, están contribuyendo de manera significativa al impulso del autoconsumo colectivo.

Gracias a los cambios en la normativa aprobados en los últimos años vez es más fácil para empresas y centros comerciales producir y usar su propia energía con paneles solares. Por ejemplo, la aprobación del Real Decreto 244/2019 fue clave, porque eliminó muchas trabas y permitió que más centros optaran por el autoconsumo.

El mandato europeo es claro: la Directiva (UE) 2024/1275 fija que, a partir de 2030, todos los edificios nuevos deberán generar “cero emisiones” y que los edificios ya construidos tendrán que lograrlo antes de 2050. Para llegar a esta meta, se fomentará el uso de energías renovables como la solar y sistemas que usen la energía de manera muy eficiente. En concreto, la demanda deberá cubrirse con energía renovable generada in situ, cerca, por una comunidad energética renovable, mediante sistemas urbanos eficientes de calefacción y refrigeración, o a través de fuentes libres de carbono.

¿Qué hace falta para que esto sea una realidad en todos los centros comerciales? Además de normas claras y sencillas, se necesita lo más básico: que haya redes eléctricas preparadas para que los centros puedan conectar sus sistemas solares y compartir la energía. El nuevo proyecto de real decreto de autoconsumo que se está tramitando, que recoge varias reivindicaciones de este sector, quiere solucionar algunos de estos desafíos sobre la mesa: cómo compartir la energía entre diferentes tiendas, cómo gestionar los datos y contar la energía de forma sencilla, y cómo almacenar la electricidad sobrante para usarla más tarde. El objetivo es ayudar a que más centros puedan sumarse al autoconsumo colectivo, es decir, que varias tiendas o empresas compartan la energía solar producida en el mismo centro comercial.

Sin embargo, aún hay temas pendientes para facilitar de forma efectiva el despliegue del autoconsumo colectivo. Por ejemplo, cada tienda suele tener su propio contrato de luz y su propio contador, lo que suele complicar el reparto de la energía generada y gestionar los cambios cuando una tienda abre o cierra. Para facilitarlo, una opción factible es que dentro de un mismo centro comercial se permita compartir la energía de manera más sencilla, contar con un contador común para la energía generada, mantener los contadores de cada tienda, y que el reparto de energía sea más flexible y adaptado a los cambios frecuentes en los locales.

En definitiva, los centros y parques comerciales pueden aprovechar mucho mejor sus tejados y aparcamientos instalando paneles solares, y compartir la electricidad generada entre todas las tiendas y zonas comunes. El autoconsumo colectivo no solo ayudará a cuidar el medio ambiente y reducir las emisiones, sino que también supondrá un ahorro y una ventaja para las empresas, cumpliendo además con los objetivos de sostenibilidad marcados por España y por la UE.

El impulso de las energías limpias en los centros comerciales sería un paso decidido en la lucha contra el cambio climático, ya que se trata de un sector fuerte en el que las ventas acumulan 17 trimestres consecutivos de crecimientos, en el que las ventas crecen a un ritmo superior al 4% anual y en el que la afluencia de personas sigue creciendo trimestre tras trimestre –en el último avanzó a un ritmo del 1,9%–.