La inteligencia artificial (IA) está cambiando la forma de trabajar de las empresas. Se dice que la IA no es el futuro de las empresas, sino que es el presente que define quién llegará al futuro. Por esta razón, desde PwC hemos lanzado ‘El Sensor de la IA‘, una recopilación quincenal de las principales tendencias, proyectos, iniciativas que tienen reflejo en los medios de comunicación, con el objetivo de ayudar a las empresas a orientarse en este campo tan abierto y cambiante. Partimos de la idea de que la inteligencia artificial no sustituye a las empresas, sino que las impulsa a reinventarse. Estamos ante la mayor transformación empresarial de nuestra era y pretendemos ayudar a conocer lo que está pasando para que se puedan tomar decisiones con criterio.
En esta edición de ‘El Sensor de la IA‘ recogemos las multimillonarias cifras de inversión de las cuatro grandes tecnológicas (Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft) para 2026: 650.000 millones de dólares, un 60% más que las últimos datos conocidos en años anteriores. Además, hay que añadir que Anthropic, la creadora de Claude, la IA que ha sacudido el panorama del software en el mundo, ha cerrado una financiación de 30.000 millones, por encima de lo planeado. En paralelo, el grupo indio Adani Enterprises anunció que invertirá 100.000 millones de dólares para construir centros de datos preparados para la inteligencia artificial alimentados con energía renovable desde ahora hasta 2035.
Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft invertirán 650.000 millones de dólares este año para dominar la IA
Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft, o lo que es lo mismo, cuatro de las mayores empresas tecnológicas de Estados Unidos, tienen previsiones de gastar una suma que alcanzará los 650.000 millones de dólares en 2026 en su carrera particular para dominar la IA. Esta enorme cantidad, sin precedentes en Occidente, supone un aumento estimado del 60% respecto al año anterior. Es la gran aceleración para la construcción de centros de datos y la compra de los equipos necesarios para que funcionen, incluidos chips de inteligencia artificial, cables de red y generadores de respaldo, según publicó Bloomberg y recogió Business Insider.
Estas cifras colosales están dando una nueva sacudida al mundo de la inteligencia artificial (IA). Anthropic, la empresa creadora de la IA Claude que ha sacudido el panorama del software en el mundo, se ha unido a la fiesta de las grandes cifras al anunciar que ha captado 30.000 millones de dólares en su última ronda de financiación, por encima de las estimaciones previas que apuntaban a 20.000 millones.
Anthropic, rival de ChatGPT de OpenAI, ha quedado valorado en 380.000 millones de dólares, también por encima de las cifras previstas de antemano, que le tasaban en unos 350.000 millones. Y no hay que olvidar que OpenAI está negociando una nueva ronda de financiación de 100.000 millones de dólares, con una valoración de la empresa de entre 750.000 y 830.000 millones.
El comportamiento de los inversores con Anthropic demuestra que confían en que las empresas rentabilicen sus inversiones. Habrá que ver si lo hacen en todas las empresas o solo algunas de ellas. Lo cierto es que la IA está provocando que se pierda la escala de las cifras que se manejan. Se habla de miles de millones de dólares como si fueran pequeñas cantidades y, además, ya no es solo en Estados Unidos.
En paralelo, el grupo indio Adani Enterprises anunció que invertirá 100.000 millones de dólares para construir centros de datos preparados para la inteligencia artificial y alimentados con energía renovable desde este año hasta 2035, lo que posicionará a India como un competidor en la carrera mundial por la IA, según publicó Reuters y recogió Yahoo Finanzas.
India ha experimentado un aumento en el gasto en infraestructura de IA de alto costo, gracias a los actores globales de Estados Unidos, Google, Amazon, Meta Platforms y Microsoft, que han aumentado sus inversiones en este país junto con empresas nacionales como Reliance y TCS.
Asimismo, se espera que este paso sirva de catalizador para la inversión adicional de 150.000 millones de dólares (126.480 millones de euros) hasta 2035 en la fabricación de servidores, infraestructura eléctrica avanzada, plataformas de nube soberana e industrias de apoyo. En conjunto, se proyecta la creación de un ecosistema de infraestructura de IA de 250.000 millones de dólares (210.800 millones de euros) en India durante la próxima década.
Meta firma con Nvidia un pacto para comprarle millones de chips de inteligencia artificial
Los grandes se van haciendo más grandes cuando hacen negocios entre ellos. Esto es lo que acaba de ocurrir con el anuncio de una alianza estratégica entre Mark Zuckerberg y Jensen Huang en las nuevas infraestructuras de inteligencia artificial (IA). Nvidia ha firmado un acuerdo plurianual para vender a Meta Platforms millones de sus chips de IA, actuales y futuros, incluidas unidades centrales de procesamiento que compiten con productos de rivales como Intel y Advanced Micro Devices. De esta manera, Meta, propietaria de Facebook, WhatsApp e Instagram, construirá centros de datos a gran escala optimizados tanto para entrenamiento como para apoyo de su hoja de ruta de infraestructura de IA a largo plazo. Ian Buck, vicepresidente de computación acelerada de Nvidia, afirmó que ambas compañías no han fijado una cifra en dólares para el compromiso ni un plazo.
En este caso, la relación entre Meta y Nvidia es comercial y estratégica (compra de tecnología y colaboración), pero no accionarial; no hay participaciones de capital importantes entre ambas empresas, como sí ocurre en otras alianzas.
Nvidia busca hacerse fuerte con los renovados planes de inversión en IA anunciados en las últimas semanas. Las unidades centrales de procesamiento (CPU) de Nvidia se utilizarán para manipulación de datos y aprendizaje automático.
Meta, que representa aproximadamente el 9% de los ingresos de Nvidia, se compromete a utilizar más procesadores de IA y equipos de red del proveedor, afirmó en un comunicado de la compañía, según publicó Business Insider.
El pacto reafirma la lealtad de Meta a Nvidia en un momento en que el panorama de la IA está cambiando. Los sistemas de Nvidia aún se consideran el estándar de oro para la infraestructura de inteligencia artificial y generan cientos de miles de millones de dólares en ingresos para el fabricante de chips. Sin embargo, sus competidores ahora ofrecen alternativas y Meta trabaja en el desarrollo de sus propios componentes.
OpenAI se adelanta a sus competidores al absorber a la popular OpenClaw y fichar a su creador
OpenAI sigue siendo el actor más relevante del mundo de la inteligencia artificial y parece dispuesto a adelantarse a sus rivales con movimientos estratégicos. Ahora ha dado un importante zarpazo a sus competidores tras anunciar que el creador del agente viral de IA OpenClaw, Peter Steinberger, se ha unido a la creadora de ChatGPT. Steinberger es un desarrollador de software austriaco. Con este movimiento, OpenAI se adelanta a otros rivales como Anthropic, xAI, empresa de Elon Musk creadora de Grok, y Alphabet, aspirantes también a quedarse con la start-up.
OpenClaw, que se autodefine como “la IA que realmente hace las cosas. Limpia tu bandeja de entrada, envía correos, gestiona tu calendario y te registra para vuelos, desde WhatsApp, Telegram o cualquier app de chat que uses”, se mantendrá como una fundación con un proyecto de código abierto, bajo el paraguas de OpenAI, según publicó El País.
“Peter Steinberger se une a OpenAI para impulsar la próxima generación de agentes personales. Es un genio con ideas increíbles sobre el futuro de los agentes inteligentes que interactúan entre sí para hacer cosas muy útiles para las personas. OpenClaw se sustentará como un proyecto de código abierto que OpenAI seguirá apoyando. El futuro será extremadamente multiagente y para nosotros es importante apoyar el código abierto como parte de ello”, ha afirmado Altman en un mensaje en la red social X.
Anteriormente denominado Clawdbot y Moltbot, OpenClaw fue lanzado el mes pasado por Steinberger y tiene gran desarrollo en China. Su popularidad ha aumentado, en parte gracias a la atención en redes sociales, a medida que consumidores y empresas se han ido volcando hacia productos que pueden completar tareas, tomar decisiones y actuar de forma autónoma en nombre de los usuarios sin necesidad de una guía humana constante.
Los oficios tradicionales son los empleos que mejor sobrevivirán a la irrupción de la IA
Han pasado más de tres años desde que OpenAI lanzara ChatGPT al público general, la inteligencia artificial que va moldeando los procesos productivos y las relaciones laborales, potenciando determinados perfiles, modificando el rol de otros y suprimiendo algunos. Pero no va al mismo ritmo en todos los países ni continentes. Eso depende de la situación cultural de cada zona.
“En China, por ejemplo, los camiones de transporte o los repartos de última milla ya es habitual que los realicen vehículos sin conductor”, como pasa con los taxis autodirigidos en Texas o Shenzhen, explica el profesor del departamento de Data, Analytics, Technology e IA de Esade, Esteve Almirall, en un reportaje de El Periódico.
Esta ha sido la solución que los empresarios chinos han encontrado al reto generacional común en varios países –España incluido-, donde la flota de conductores envejece y no hay jóvenes que acepten las condiciones y los salarios que se pagan.
La supresión de ciertos empleos por el avance de la inteligencia artificial es una inquietud extendida entre la población pero todavía residual en España. Todas las profesiones se verán impactadas, aunque el tipo de impacto será muy diferente. La clave es saber si la IA es un apoyo para los oficios o les puede acabar sustituyendo.
“Lo que requiera de experiencia y sea difícilmente acotable, hoy por hoy, no lo puede hacer la IA”, explica el profesor de Esade. Y en esa definición encajan a la perfección gran parte de los oficios tradicionales, desde lampista, hasta carpintero, pasando por un albañil o un cocinero, entre muchos otros.
Esto no implica que los empleos más intelectuales no se puedan beneficiar también por el nuevo arsenal de herramientas que les ofrece la IA. De hecho, un informe de PwC detecta que los salarios están creciendo más rápido y con una mayor productividad en parte de los empleados de cuello blanco, aunque también impactará en algunas actividades cualificados e intelectuales.
La IA entra de lleno en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 con movimientos en 3D de imágenes en vivo
La IA se está aplicando a todas las facetas de la actividad humana. Incluido el ocio y los deportes, que son un campo con grandes posibilidades de desarrollo. El último ejemplo se ha visto en los Juegos Olímpicos de Milano Cortina 2026. Alibaba Cloud ha implementado una serie de innovaciones tecnológicas que han mejorado la eficiencia operativa y han optimizado las experiencias de los espectadores en los Juegos Olímpicos de Invierno, según publicó TVB Europe.
Basándose en los avances de Tokio 2020, Pekín 2022 y París 2024, el Comité Olímpico Internacional (COI) y el Servicio de Radiodifusión Olímpica (OBS) han continuado con la transición hacia la radiodifusión basada en la nube e impulsada por IA. Con Alibaba Cloud se han introducido diversas funciones, como los sistemas de repetición de 360° en tiempo real con IA para permitir repeticiones inmersivas con movimientos de cámara fluidos y efectos visuales estroboscópicos.
El sistema, que se ha implementado en 17 disciplinas, como hockey sobre hielo, esquí acrobático y patinaje artístico, permite reconstruir momentos clave en tres dimensiones en tan solo 15-20 segundos para su uso en transmisiones en vivo, según Alibaba. La función Spacetime Slices visualiza los movimientos individuales de los atletas en una imagen compuesta, lo que ofrece a los espectadores una mejor comprensión de su técnica y rendimiento.
Además, se dispone de gráficos en pantalla generados con IA que incorporan datos clave —como altura, velocidad y ángulo de salto— durante los repeticiones, haciendo que incluso espectadores esporádicos comprendan mejor lo que está ocurriendo en la competición, sin necesidad de conocimiento técnico previo.
Esto representa un salto radical en cómo se consume deporte en televisión y en plataformas digitales, donde el horizonte es pasar de la experiencia pasiva a una prácticamente interactiva y explicativa.





