La inteligencia artificial (IA) está cambiando la forma de trabajar de las empresas. Nadie duda de su capacidad para influir en el día a día de las compañías, independientemente de su tamaño. Se dice que la IA no es el futuro de las empresas, sino que es el presente que define quién llegará al futuro. Por esta razón, desde PwC hemos lanzado ‘El Sensor de la IA‘, una recopilación quincenal de las principales tendencias, proyectos, iniciativas que tiene reflejo en los medios de comunicación, con el objetivo de ayudar a las empresas a orientarse en este campo tan abierto y cambiante. Partimos de la idea de que la inteligencia artificial no sustituye a las empresas, sino que las impulsa a reinventarse. Todavía es un camino con dudas; la implantación de la IA genera incertidumbre, pero también es cierto que gestionada con visión se puede convertir en una vía hacia la eficiencia y la competitividad. Se quiera o no, estamos ante la mayor transformación empresarial de nuestra era y pretendemos ayudar a conocer lo que está pasando para que se puedan tomar decisiones con criterio.

En esta edición de El Sensor de la IA recogemos la última encuesta del Instituto Nacional de Estadística (INE) que confirma que el 21,1% de las grandes empresas ya trabajan con IA, lo que supone 8,7 puntos porcentuales más que hace un año. Entre las pequeñas, la IA solo llega al 13,4%. Por regiones, se dibuja un mapa desigual, en donde Madrid y Cataluña concentran las empresas que más emplean la IA frente a regiones como Andalucía, que tienen un nivel bajo, pese a su tamaño. Por sectores, son los Servicios los más punteros y Construcción el más retrasado. También contamos que los europeos (y los españoles) temen la pérdida de privacidad y la manipulación de los datos con la implantación de la IA así como el nuevo sistema organizativo que ha anunciado OpenAI para acelerar los beneficios y cotizar en Bolsa.

Madrid y Cataluña en donde más empresas utilizan la IA para trabajar

Conocer el uso real de la inteligencia artificial (IA) no es fácil. Las percepciones cercanas pueden hacer que parezca muy habitual, pero los datos oficiales demuestran que no es así. Depende del entorno -rural o urbano-, el ámbito –personal o empresarial- para que la IA llegue a todos los rincones o no. Madrid y Cataluña están a la cabeza con diferencia del resto de territorios. Lo más adecuado es recurrir a las estadísticas oficiales que se publican una vez al año, las del Instituto Nacional de Estadística (INE). Los últimos datos recogen que un 21,1% de las compañías españolas, con al menos diez trabajadores, ha implementado la inteligencia artificial durante el primer trimestre de 2025, representando un aumento de 8,7 puntos porcentuales frente al año anterior, según datos del último trabajo del Instituto Nacional de Estadística (INE).

La información proviene de la ‘Encuesta sobre el uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) y el comercio electrónico en las empresas‘, que incluye a aproximadamente 15.000 firmas de diez o más empleados y 10.000 de menos de diez empleados. Se considera la mejor estadística para medir el uso de las tecnologías de la información en la red empresarial, un factor clave para la productividad y el aumento de tamaño de las sociedades.

El informe desglosa las empresas por sectores y determina que el sector servicios es donde más se usa la IA, el 25,7% de las empresas, y en donde más ha crecido de un año para el otro: 10 puntos porcentuales. La industria es el segundo con más IA, aunque a cierta distancia, con el 17,5% y supone un impulso de 7,4 puntos. Por último está la construcción, con un bajo 11,4% y un crecimiento similar, 7,1 puntos.

El INE separa cómo se trabaja con la IA según el tamaño de las empresas. Así, explica que en las firmas con menos de 10 empleados, solo se utiliza esta herramienta en un 13,4%, frente al 21,14% de las que tienen más plantilla. Entre las pequeñas, el 40% dicen que usan la tecnología IA para generar lenguaje escrito o hablado, o códigos de programación, pero solo el 15% emplean tecnologías de IA para gestión contable, de control o financiera. Para la mitad de las encuestadas, no se usa más IA porque los costes son demasiados altos y para el 80% el problema también es que “faltan conocimientos especializados relevantes en la empresa”.

Entre las empresas que tienen más de 10 empleados, que es un universo muy variado, la mayoría los usa para “generar imágenes, vídeos, sonidos o audio”, el 54%, mientras que la mitad dicen que no usan más IA por su alto precio y un 82% porque “faltan conocimientos especializados relevantes en la empresa”. La mitad de las consultadas ve “preocupaciones con respecto a la violación de la protección de datos y la privacidad” y el mismo porcentaje cree que puede haber “problemas legales”.

Si se baja al desglose por Comunidades Autónomas, destaca la de Madrid como la primera, con un 30% de las empresas que usan la IA, seguida de Cataluña, con el 25,6%. En un tercer nivel están, casi igualadas con el 20,5%, Navarra, País Vasco y Comunidad Valenciana. Cerca de ellas, pero con un 17,5% de media, están Canarias, Castilla y León y Castilla La Mancha. Posteriormente, con el 15% de uso de la inteligencia artificial en sus empresas figura Murcia, La Rioja, Extremadura, Galicia, Andalucía y Asturias. Las empresas madrileñas duplican la media a las de estas seis regiones, algunas de ellas de gran importancia económica, como Andalucía, lo que indica que existen varias velocidades en la aplicación de la IA en las empresas españolas. Por último, están Cantabria, con un 11%, y Ceuta, con el 8%, y Melilla con el 3,7%.

Por otro lado, un estudio publicado por Thomson Reuters recoge el uso de la inteligencia artificial generativa en servicios profesionales de la abogacía hasta 2025, y concluye que muchos profesionales del sector legal admiten que lo hacen a diario, algunos como muestra de innovación y hasta de sofisticación.

Según el estudio, la mitad de los encuestados ya utiliza herramientas como ChatGPT, Gemini o Copilot para tareas legales. En apenas un año, el porcentaje de bufetes que afirma estar usando IA generativa (GenAI) se duplicó, pasando del 12% en 2024 al 22% en 2025. Un porcentaje que no para de subir, como publicó Expansión. A pesar de ello, la mayoría cree que la GenAI no reemplazará al abogado porque es una profesión que se centra en las personas, en su capacidad de interactuar y en la alta inteligencia emocional a la hora de trabajar, apuntaron algunos entrevistados.

La protección de la privacidad y la transparencia de los datos, principales preocupaciones de los europeos en el uso de la IA

Cada vez son más los ámbitos de la vida diaria donde los ciudadanos europeos se encuentran con la inteligencia artificial. Eurostat, a través de epdata, acaba de hacerse eco de una encuesta realizada por IE University en 2023, y en 2024 en algunos casos, en varios países europeos reveló que la transparencia de las tecnologías y la protección de la privacidad son las principales preocupaciones de los ciudadanos (situándose en el 34% y el 33% respectivamente) frente a otras como la protección de los derechos humanos (27%) o la eliminación de sesgos (6%). En España, la privacidad preocupa al 34%, un 33% los derechos humanos, un 28% la privacidad y un 5% la eliminación de sesgos.

Estas respuestas variaron por países, ya que mientras la transparencia fue la preocupación del 60% de los encuestados estonios, apenas alcanzó al 23% de los franceses, más inclinados por la privacidad (49%).

La misma encuesta reveló que la mayor parte de los participantes en el estudio no estaban seguros de reconocer contenido (imágenes, vídeo, textos, etc.) generados por inteligencia artificial, una percepción que aumentaba según la edad. En una encuesta de la Comisión Europea publicada en marzo de 2023, el 76% de los europeos consideraron importante la aplicación de nuevas tecnologías en la prestación de servicios médicos en ámbitos como la telemedicina o los diagnósticos.

Estos porcentajes fueron más altos en Irlanda y Países Bajos, donde se situaron en torno al 85% creen que debe jugar un papel relevante, en España el 82% lo considera, mientras que los más bajos se registraron en Rumanía (66%) y Austria (67%). En ningún país se situó por detrás del 50%.

Por otro lado, menos de la mitad de los ciudadanos europeos (49%) consideran que en su país se aplican bien sus derechos cuando utilizan los medios on line, incluyendo la interacción con inteligencia artificial (chatbots, asistentes digitales, etc.); un 30% considera que no se hace bien y el 21% no sabe qué responder.

El porcentaje de los que creen que se aplica bien este derecho supera el 50% en varios países europeos, incluyendo España (51%) y sobre todo Irlanda, Italia, Polonia y Malta, donde supera el 60%. Grecia y Países Bajos son los únicos países donde son más los que piensan que se garantiza mal su derecho a elegir frente a los que opinan que se hace de forma correcta.

OpenAI da un giro a su estructura para empezar a ganar dinero

Uno de los monstruos más relevantes del mundo tecnológico, OpenAI, pionero en desarrollar la inteligencia artificial, ha dado un nuevo paso para convertirse en una empresa que rentabilice sus hallazgos. Nacida como una entidad de investigación, una organización sin fines de lucro para desarrollar la IA, se va a reestructurar para crear una empresa tradicional, denominada OpenAI Group PBC, con el objetivo de empezar a ganar dinero y poder salir a Bolsa en busca de los ingentes recursos que necesita para seguir desarrollando la IA.

Hasta ahora, OpenAI era la empresa no cotizada más valiosa del mundo, ya que se consideraba que su valor era de 500.000 millones de dólares, aunque el hecho de no estar en el parqué dificultaba su valoración. Según sus propios cálculos, seguiría invirtiendo miles de millones hasta que en 2029 conseguiría obtener los primeros beneficios. Sin embargo, la sombra de que la empresa podía estar alimentando una peligrosa burbuja, ha hecho cambiar de planes para buscar una rentabilidad a más corto plazo.

Microsoft, que tiene una inversión significativa en OpenAI, tendrá una participación del 27% en la nueva empresa, por un valor aproximado de 135.000 millones de dólares (el equivalente a unos 115.800 millones de euros), según informó la compañía. Esto supone valorar el 100% de la empresa en los 500.000 millones citados. La estructura de la nueva compañía, OpenAI Group PBC, estaría controlada a partes iguales por Microsoft y la antigua ONG fundada por Altman, con cerca de un 27% de los títulos respectivamente. El resto, algo menos del 46% de las acciones, quedaría en manos de los actuales trabajadores de OpenAI. El cofundador y CEO de OpenAI, Sam Altman, no obtendrá una participación en la nueva compañía, informó El País.

“La organización sin fines de lucro mantiene el control y, si hacemos bien nuestro trabajo, será la organización sin fines de lucro con mejores recursos de la historia. Nos entusiasma ponernos manos a la obra de inmediato para invertir el capital”, escribió Sam Altman en la red social X para anticipar los cambios.

El equipo de Altman y los ejecutivos de Microsoft llevan casi año y medio diseñando la estructura que les permita dar un paso más en la empresa. El movimiento llevará al creador de ChatGPT a cotizar en Bolsa y buscar financiación. Y, sobre todo, competir con los gigantes tecnológicos como Google, Amazon o Meta que sí cotizan y han anunciado inversiones en el desarrollo de la inteligencia artificial por más de 325.000 millones de dólares. OpenAI tiene comprometidas inversiones por casi un billón de dólares para desarrollar proyectos de IA con desarrolladores de microchips y centros de datos como Oracle, Nvidia, AMD o Broadcom. Tras el anuncio, Microsoft recuperó los cuatro billones de capitalización bursátil, cota que ya registró en julio, pero que retoma justo cuando Apple llegó a esa meta.

“OpenAI ha completado su recapitalización, simplificando su estructura corporativa”, aseguró Bret Taylor, presidente de la junta directiva de OpenAI a través de un comunicado. Según los detalles del acuerdo, Microsoft tendrá acceso a la tecnología de la startup de inteligencia artificial hasta 2032, incluyendo los modelos que alcanzaron el estándar de inteligencia artificial generativa.

Arabia Saudita busca reinventarse como potencia exportadora de IA

Desde hace tiempo, Arabia Saudí está buscando alternativas a los ingresos de la venta del petróleo, consciente del declinar de esta industria. Una de las últimas apuesta de este reino autócrata es la inversión en centros de datos y la colaboración con gigantes tecnológicos estadounidenses y chinos, situando sus ambiciones en medio de una lucha geopolítica por el poder tecnológico, con el objetivo de ser una potencia informática.

Para superar los problemas de seguridad, y de libertad de expresión, el Estado autoritario está considerando la posibilidad de crear zonas de “embajadas de datos”, en las que las empresas extranjeras podrían operar conforme a sus propias leyes nacionales y no a la legislación saudita.

En el noroeste de Arabia Saudita, cerca del mar Rojo, un centro de datos proyectado con un presupuesto de 5.000 millones de dólares brindaría suficiente potencia informática para que programadores de lugares tan lejanos como Europa pudieran producir inteligencia artificial. En la costa opuesta del país, otro proyecto multimillonario podría ser utilizado por desarrolladores de IA de Asia y África.

El príncipe heredero Mohammed bin Salman está aprovechando la oportunidad de convertir la riqueza petrolera de Arabia Saudita en influencia tecnológica. Pocos países pueden igualar la energía barata, la capacidad financiera y el territorio abierto del reino, ingredientes que las empresas tecnológicas necesitan para operar los enormes centros de datos que consumen tanta energía y que hacen funcionar la IA moderna, según publicó The New York Times.

Arabia Saudita ya ha estado negociando con gigantes tecnológicos estadounidenses sobre el uso de sus futuros centros de datos y la profundización de sus lazos. Ejecutivos de OpenAI, Google, Qualcomm, Intel y Oracle asistieron a una conferencia sobre Iniciativa de Inversión en el Futuro, apodada el Davos en el Desierto. Los saudíes afirman que un posible acuerdo sería proporcionar potencia informática a la xAI de Elon Musk. A la vez, también negocian con Amazon y Microsoft, con el objetivo de reunir en Arabia Saudí alrededor del 6% de la carga de trabajo mundial de IA en los próximos años, frente a menos del 1% actual; si alcanza esa meta se colocaría por detrás de Estados Unidos y China en el suministro de potencia informática, según Synergy Research Group, que estudia el sector de los centros de datos.

El reino está construyendo tres grandes complejos de centros de datos dedicados a empresas extranjeras, que podrían ser al menos un 30% más baratos para realizar trabajo de IA que los de Estados Unidos, según dijeron ejecutivos sauditas. Los permisos de construcción se conceden en semanas, y los cables submarinos y las redes de fibra óptica ponen al alcance de los centros a unos 4.000 millones de personas de tres continentes.