La inteligencia artificial (IA) está cambiando la forma de trabajar de las empresas. Se dice que la IA no es el futuro de las empresas, sino que es el presente que define quién llegará al futuro. Por esta razón, desde PwC hemos lanzado ‘El Sensor de la IA‘, una recopilación quincenal de las principales tendencias, proyectos, iniciativas que tienen reflejo en los medios de comunicación, con el objetivo de ayudar a las empresas a orientarse en este campo tan abierto y cambiante. Partimos de la idea de que la inteligencia artificial no sustituye a las empresas, sino que las impulsa a reinventarse. Estamos ante la mayor transformación empresarial de nuestra era y pretendemos ayudar a conocer lo que está pasando para que se puedan tomar decisiones con criterio.
En esta edición de ‘El Sensor de la IA‘ recogemos un informe de la consultora Gartner que afirma que la inteligencia artificial va a disparar el gasto mundial en tecnología un 13,5% y alcanzará el récord de 6,31 billones de dólares. Ni la guerra de Oriente Próximo ni las sospechas sobre una posible burbuja en las valoraciones de las grandes empresas de la IA y en la rentabilidad de sus negocios hacen temblar el pulso de los inversores, que siguen enterrando inmensas cantidades de dinero. Sin embargo, el problema puede ser la falta de transformadores, necesarios para los equipos eléctricos de los centros de datos que se construyen en Estados Unidos. Algunos informes afirman que puede haber retrasos en la mitad de estos proyectos en marcha.
- Este año acabará con una cifra récord en gasto tecnológico: 6,31 billones de dólares, un 13,5% más
- La falta de ejecutivos dispara los salarios de la IA en Europa y Estados Unidos
- El BCE pide a la banca planes de contingencia ante los riesgos del nuevo modelo de IA de Anthropic
- Bruselas impulsa la IA que lucha contra enfermedades y acelera el descubrimiento de fármacos
- Un robot entrenado con IA derrota a una jugadora de élite de ping‑pong
Este año acabará con una cifra récord en gasto tecnológico: 6,31 billones de dólares, un 13,5% más
Ni la guerra en Oriente Próximo y sus múltiples consecuencias económicas, ni las sombras de sospecha sobre una posible burbuja en las valoraciones de la empresas de inteligencia artificial detienen las inversiones en tecnología. El gasto mundial en tecnologías de la información (TI) alcanzará los 6,31 billones de dólares (unos 5,36 billones de euros) en 2026, un 13,5% más que en 2025, cuando el importe total rondó los 5,56 billones de dólares, según Gartner, que ha aumentado sus estimaciones por los desarrollos en los nuevos centros de datos para hacer frente a esta revolución, como recordó un artículo de Cinco Días.
“Esta previsión subraya el impulso acelerado de la infraestructura de IA y la memoria avanzada”, afirma John-David Lovelock, vicepresidente analista de Gartner en un comunicado. “A medida que aumentan las cargas de trabajo de IA, la inversión en centros de datos se acelera rápidamente, lo que a su vez impulsa una mayor demanda de computación de alto rendimiento. Esta dinámica está creando importantes oportunidades de crecimiento para las empresas que ofrecen procesadores, aceleradores y tecnologías habilitadoras optimizadas para IA”, destaca.
El mercado se mueve ahora a dos velocidades claramente diferenciadas. Mientras los segmentos tradicionales mantienen una progresión inercial, la inversión en sistemas de centros de datos se ha disparado. Gartner estima que este apartado crecerá un 55,8% en 2026, una aceleración vertiginosa que responde a la necesidad de los proveedores de servicios en la nube de escalar sus capacidades de computación de alto rendimiento. En este escenario, la IA generativa actúa como el principal catalizador, obligando a las organizaciones a reevaluar no solo su software, sino el hardware que sostiene sus modelos de lenguaje y procesamiento de datos, apunta La ecuación digital. Durante el primer trimestre, compañías como Amazon, Microsoft, Alphabet, Meta u Oracle se comprometieron a unas inversiones conjuntas para este año superiores a 600.000 millones.
Gartner prevé que los servicios de TI, que incluyen la implementación de aplicaciones, infraestructuras y servicios gestionados, así como IaaS, registren el mayor gasto total, superando los 1,87 billones de dólares en 2026.
“La sólida demanda, combinada con las limitaciones de la oferta, ha provocado aumentos récord en los precios de la memoria de alto ancho de banda. Este auge posiciona al segmento de memoria como un área lucrativa para los fabricantes de semiconductores”, afirmó Lovelock, quien añade que estas tendencias, en conjunto, convierten a la infraestructura de IA en el segmento más atractivo para capitalizar la sólida expansión del gasto en TI.
Pero han surgido nuevos problemas para el desarrollo tecnológico. El auge de los centros de datos en EEUU está chocando con una crisis de transformadores, interruptores y baterías. De hecho, según algunos cálculos, se prevé que más de la mitad de los centros de datos estadounidenses previstos para este año sufran retrasos. El problema es que el equipo eléctrico necesario para poner en marcha estas instalaciones es difícil de conseguir, como apuntó Bloomberg.
Ante esta situación, los desarrolladores están buscando soluciones creativas para conseguir equipos, algunos de ellos en China. Los transformadores son necesarios no solo para alimentar la IA, sino también para el desarrollo de la red eléctrica, cuyo consumo está aumentando debido a los coches eléctricos y las bombas de calor. La capacidad de fabricación estadounidense de estos dispositivos no da abasto con la demanda, y esta escasez ha obligado a los constructores de centros de datos a recurrir a las importaciones.
La falta de ejecutivos dispara los salarios de la IA en Europa y Estados Unidos
La ley de la oferta y la demanda también actúa a la hora de contratar empleados y ejecutivos para la inteligencia artificial. La falta de profesionales cualificados está provocando una inflación de salarios a nivel global. Tanto compañías tecnológicas como grandes empresas, como las del Ibex 35, buscan perfiles especializados con altas remuneraciones.
Desde Randstad afirman que la escasez de perfiles técnicos de IA supone un cuello de botella. “Existe un desajuste estructural a raíz de una alta demanda de perfiles con experiencia aplicada y una oferta todavía en fases iniciales de formación. De hecho, más de la mitad de los trabajadores (53%) ya quiere reciclarse, pero las empresas necesitan perfiles listos para producir impacto inmediato”, comenta Adrián Gómez, director nacional de Randstad Digital.
Según el informe ‘Data, Analytics and Artificial Intelligence Officers Compensation Survey’ de la firma Heidrick & Struggles, elaborado a partir de 318 entrevistas a ejecutivos de Estados Unidos y Europa en 2025, los sueldos cada vez son más altos para expertos en IA, pero todo ocurre tan rápido, que no hay una claridad organizativa.
Según este estudio, los directivos de IA en Estados Unidos reciben una compensación media (salario fijo más bonos en efectivo) de 380.000 dólares, unos 320.000 euros. Si se añade la retribución en acciones o incentivos a largo plazo, la media sube hasta los 878.000 dólares. En el extremo superior de la tabla, los directivos de empresas con más de 50.000 millones de dólares de facturación llegan a percibir una media de 665.000 dólares solo en efectivo, y hasta 700.000 dólares adicionales en títulos.
Europa, con sus estructuras retributivas históricamente más conservadoras, también refleja el apetito por estos perfiles. En el continente, los directivos de IA perciben de media 272.000 euros en efectivo y 178.000 euros adicionales en acciones. Por su parte, el Reino Unido se sitúa en 217.000 libras de compensación total en efectivo, más 249.000 libras en equity o incentivos a largo plazo, según informó Expansión.
Según Joanna Raczynska, responsable de Industria, Energía y Sostenibilidad de Heidrick & Struggles, en España “el sueldo fijo más variable, es algo menor pero puede situarse en los niveles europeos”. Según la experta, el modelo de remuneración varía significativamente entre quienes han evolucionado internamente desde roles como Chief Digital officer o Chief Innovation officer hacia Chief AI officer. También apunta que cobran más aquellos profesionales con experiencia internacional.
Las variaciones de salarios son importantes. Así, es posible que un ingeniero de software (backend) pueda en España cobrar desde 42.000 a 227.000 euros. “Es un error pensar que en todas partes te van a pagar igual”, dice Borja Pérez, responsable de marketing y técnico de selección de Manfred, una agencia de empleo tecnológico. El salario depende del mercado y del volumen de facturación de una empresa. En este sentido, las compañías tecnológicas pueden ser nacionales o aspirar a un público global, según publicó El País.
El BCE pide a la banca planes de contingencia ante los riesgos del nuevo modelo de IA de Anthropic
La empresa de inteligencia artificial estadounidense Anthropic ha pasado de ser reconocida por su enfrentamiento con la Administración Trump -se negó a que se utilizara su tecnología aplicada a sistemas armamentísticos sin control humano- a presentar un problema de dimensiones globales desconocidas. A principios de abril anunció el desarrollo de Claude Mythos Preview, un nuevo modelo de computación con capacidades de programación y ciberseguridad tan avanzadas y peligrosas que la empresa decidió vetar su lanzamiento al público general a través del Proyecto Glasswing.
Varios gobiernos han advertido del riesgo de Mythos, capaz de detectar fallos en los software empresariales, de la Administración y bancarios. Ante esta amenaza, el Banco Central Europeo (BCE) ha solicitado a las entidades de la zona euro que detallen sus planes de contingencia y las vulnerabilidades en ciberseguridad que detecten en sus sistemas, según indicaron fuentes internas de las entidades.
El BCE convocó hace semanas a los responsables de riesgos de los principales bancos de la Eurozona, entre los que destacan los cuatro españoles considerados como entidades significativas (Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell), tal y como desveló Bloomberg. En la cita, según añadió El País, el supervisor europeo les solicitó que detallen sus planes de contingencia en ciberseguridad y detección de vulnerabilidades en sus sistemas, para afrontar la irrupción de Mythos.
“El desarrollo que hemos visto con Anthropic y Mythos es un buen ejemplo de una empresa responsable que de repente piensa: Esto podría ser realmente bueno, pero si cae en las manos equivocadas, podría ser realmente malo”, admitió la presidenta del BCE, Christine Lagarde, en una entrevista con Bloomberg. Un portavoz del supervisor declinó hacer comentarios sobre la reunión con los bancos. Más allá del asunto con Mythos, la IA es uno de los focos clave para el BCE. Así lo ha situado en la lista de prioridades en la supervisión para los próximos años y será un elemento clave en su proceso anual de inspección bancaria (el conocido como SREP).
Bruselas impulsa la IA que lucha contra enfermedades y acelera el descubrimiento de fármacos
Las técnicas de inteligencia artificial (IA) ayudan a los investigadores a realizar nuevos y valiosos descubrimientos en disciplinas como la biología, la neurociencia y la biotecnología. Mediante el análisis de vastos conjuntos de datos y la identificación de patrones complejos, la IA está acelerando el descubrimiento de fármacos terapéuticos y ayudándonos a controlar y gestionar mejor los recursos. “En este Results Pack de CORDIS -información sobre proyectos de investigación financiados por la UE- se presenta la aplicación de la IA en quince iniciativas que están acelerando los avances en medicina regenerativa, terapias de precisión y fabricación avanzada, lo que demuestra cómo la ciencia europea da forma al futuro de la innovación sanitaria”, afirma la Comisión Europea en su página web.
El potencial revolucionario de la IA apenas está empezando a hacerse realidad. Los análisis de datos que antes podían llevar semanas, meses o incluso años pueden realizarse ahora de manera mucho más ágil, lo que se traduce en resultados más rápidos. La investigación en las ciencias de la vida, un área que estudia toda la vida de nuestro planeta, desde microorganismos, plantas, animales y seres humanos hasta ecosistemas enteros, está preparada para aprovechar esta revolución tecnológica.
Con las herramientas de IA también se puede ayudar a simular el efecto potencial de nuevos tratamientos y fármacos, identificando moléculas prometedoras y destacando los posibles efectos secundarios mucho antes de que comiencen los ensayos clínicos.
La presidenta Ursula von der Leyen aboga por «una nueva Estrategia Europea para las Ciencias de la Vida multidisciplinar, para desbloquear las tecnologías de alto valor en apoyo de las transiciones ecológica y digital», así como por «una estrategia para aumentar la adopción de la IA por parte de los científicos europeos».
Entre los proyectos en estudio y desarrollo está la aplicación de la IA para lograr una asistencia sanitaria más predictiva y personalizada, para desarrollar modelos de evaluación del riesgo de accidente cerebrovascular, para la atención a la demencia con diagnósticos más precoces, para identificar y tratar la degeneración de la columna vertebral, para el apoyo a la toma de decisiones clínicas para detectar antes la endometriosis, para prevenir enfermedades transmitidas por mosquitos, para luchar contra las enfermedades infecciosas emergentes, para prevenir, gestionar y tratar enfermedades relacionadas con la edad, para evitar que los residuos plásticos lleguen al océano, para mejorar el diagnóstico del cáncer, y un sistema, el d3pm, pionero en el reconocimiento de imágenes mediante IA para la detección prenatal de malformaciones.
Un robot entrenado con IA derrota a una jugadora de élite de ping‑pong
En las últimas semanas se ha visto a robots hacer cosas muy similares a humanos, especialmente trabajo físico (tareas de logística en fábricas, tareas domésticas básicas) y cada vez más habilidades motoras complejas. La clave es que no son aún “humanos artificiales” completos, sino sistemas que empiezan a igualar o superar al humano en tareas concretas.
No cabe duda de que la frontera entre la habilidad humana y la inteligencia artificial (IA) se ha vuelto más difusa tras el último avance del gigante tecnológico Sony. La compañía ha presentado a Project Ace, un brazo robótico que es tan hábil jugando al tenis de mesa que representa un desafío difícil para los jugadores humanos élite y a veces los vence. Este logro marca un antes y un después en la robótica, demostrando que las máquinas están alcanzando niveles de agilidad y percepción sin precedentes en entornos físicos competitivos, según publicó El Mundo.
Para lograr este nivel de precisión, Sony ha dotado a Ace de una gran infraestructura técnica. El robot cuenta con ocho articulaciones que dirigen sus movimientos, proporcionándole los grados de libertad necesarios para ejecutar tiros complejos y responder con rapidez.
Según Peter Dürr, investigador de IA en Sony, “el robot utiliza un sistema de cámaras para entender lo que está pasando. Luego toma decisiones sobre cómo moverse y después mueve la raqueta para devolver la pelota o para servir bajo las reglas oficiales del tenis de mesa”. Una de las claves de su éxito reside en sus “nueve ojos-cámara posicionados alrededor de la cancha”, que le otorgan una “habilidad extraordinaria para seguir el logo de la pelota y medir su efecto”. A diferencia de los sistemas tradicionales, Ace no fue programado con instrucciones rígidas. En su lugar, utilizó el aprendizaje por refuerzo, un método de IA donde la máquina aprende a través de la práctica constante. Como señala Dürr, “no hay manera de programar a un robot a mano para jugar al tenis de mesa. Tienes que aprender a jugar con la experiencia”.





