La inteligencia artificial (IA) está cambiando la forma de trabajar de las empresas. Se dice que la IA no es el futuro de las empresas, sino que es el presente que define quién llegará al futuro. Por esta razón, desde PwC hemos lanzado ‘El Sensor de la IA‘, una recopilación quincenal de las principales tendencias, proyectos, iniciativas que tienen reflejo en los medios de comunicación, con el objetivo de ayudar a las empresas a orientarse en este campo tan abierto y cambiante. Partimos de la idea de que la inteligencia artificial no sustituye a las empresas, sino que las impulsa a reinventarse. Estamos ante la mayor transformación empresarial de nuestra era y pretendemos ayudar a conocer lo que está pasando para que se puedan tomar decisiones con criterio.
En esta edición de ‘El Sensor de la IA‘ recogemos la triple jugado del gigante Meta. Por un lado, ha sacado su nuevo modelo de IA, Muse Spark, el primero surgido del laboratorio de élite impulsado personalmente por Mark Zuckerberg, CEO de Meta; supone un cambio relevante en su estrategia, que busca alcanzar a los líderes como OpenAI, Anthropic y Google. Por otro lado, ha creado un avatar de Zuckerberg con el que dialogará con los empleados en el futuro y ofrecerá esta posibilidad a otros empresarios. Por último, ha presentado las previsiones de ingresos por publicidad: Meta calcula que alcanzará los 243.000 millones de dólares en 2026, superando a Google, el líder mundial.
El mercado recoge con entusiasmo el nuevo modelo de inteligencia artificial de Meta, pese al temor a la burbuja
Es posible que pocos profesionales de Meta esperaran una acogida bursátil tan favorable cuando hace días presentaron Muse Spark, su nuevo modelo de inteligencia artificial. La guerra de Oriente Medio ha sido otro factor que ha impulsado el temor a una burbuja tecnológica, pero nada hizo dudar a los inversores, al menos, hasta el momento. En los últimos días, Meta ha subido más del 9% en Wall Street, lo que supone incrementar el valor en unos 150.000 millones de dólares, sobre una capitalización total de 1,68 billones.
El hecho es que el renovado impulso estratégico de Meta en inteligencia artificial está empezando a reflejarse en los mercados como en su hoja de ruta tecnológica y comercial. Muse Spark, su nuevo modelo de IA, es el primero surgido del laboratorio de élite impulsado personalmente por Mark Zuckerberg, CEO de Meta, supone un cambio relevante en la estrategia de la empresa, que busca alcanzar a los líderes como OpenAI, Anthropic y Google, apuntó Expansión.
Muse Spark inaugura una nueva familia de modelos propietarios —a diferencia de los anteriores, como Llama, de código abierto— y se integrará como núcleo de una versión más avanzada del asistente Meta AI. Aunque se trata de un modelo de menor tamaño, la compañía asegura que ofrece un rendimiento competitivo en tareas multimodales, razonamiento y aplicaciones en salud, un ámbito en el que ha sido entrenado con datos supervisados por más de mil médicos. No obstante, Meta reconoce limitaciones actuales en tareas complejas que requieren planificación prolongada o desarrollo de código, áreas donde todavía necesita avanzar.
Este desarrollo se inscribe en el ambicioso proyecto Meta Superintelligence Labs, dirigido por Alexandre Wang, que concentra los esfuerzos de la empresa hacia una eventual superinteligencia. La agresiva política de fichajes liderada por Zuckerberg responde a los tropiezos iniciales de la familia Llama, que dejaron a la compañía rezagada frente a sus competidores.
En paralelo, Meta explora nuevas formas de interacción entre humanos y máquinas con proyectos experimentales como la creación de un clon digital del propio Zuckerberg, según publicó Financial Times y recogió Expansión. Este avatar, aún en fase inicial, ha sido entrenado para replicar su voz, gestos y visión estratégica, con el objetivo de interactuar directamente con empleados. La iniciativa se enmarca en una apuesta más amplia por personajes tridimensionales fotorrealistas impulsados por IA, inspirada en fenómenos como Character.AI y en experiencias previas de la compañía con chatbots basados en celebridades.
Todo este despliegue tecnológico tiene un correlato directo en el negocio. Este factor es uno de los que hace confiar a los inversores en esta compañía, ya que Meta ha anunciado un gran impulso en los ingresos. Prevé arrebatar este año el liderazgo mundial de la publicidad digital a Google, según estimaciones de eMarketer, publicó The Wall Street Journal. La firma calcula que la compañía alcanzará ingresos netos publicitarios de más de 243.000 millones de dólares en 2026, superando a su rival. El crecimiento, impulsado por formatos como los vídeos cortos, Reels, y por la integración de IA en la optimización publicitaria, se sitúa por encima del 24%, duplicando prácticamente el ritmo esperado para Google.
Así, Meta no solo acelera en inteligencia artificial, sino que empieza a traducir esa apuesta en ventaja competitiva tangible, tanto en innovación como en ingresos, si se cumplen las expectativas y la guerra de Estados Unidos contra Irán lo permite.
Anthropic veta el acceso a su nuevo modelo de IA, Mythos, por ser demasiado peligroso en manos de hackers
Anthropic ha creado un nuevo modelo de IA tan poderoso que han preferido no hacerlo público. El Claude Mythos Preview ha encontrado “miles de vulnerabilidades” en el software, algunas que llevaban décadas sin ser descubiertas, según la compañía. Para mitigar sus consecuencias potenciales, Anthropic ha creado un proyecto llamado Glasswing, una colaboración con 12 empresas que les permite usar Claude Mythos Preview para parchear sus vulnerabilidades antes de que este u otro modelo igual de potente las explote, según publicó El País.
Glasswing toma su nombre de la mariposa de alas de cristal que utiliza sus alas transparentes para ocultarse a plena vista. Este modelo de defensa en ciberseguridad puede ser accesible para más de 40 organizaciones, entre las que figuran Amazon, Apple, Google, Microsoft, Nvidia, CrowdStrike, JPMorgan Chase, Cisco, Broadcom, Palo Alto Networks y la Linux Foundation. El objetivo es que los ciberdelincuentes puedan explotar su fallos.
Por eso, de manera indirecta, Claude Mythos Preview se ha convertido en una amenaza para la ciberseguridad mundial, según publicó Xataka. Este hallazgo dejó claro a los responsables de Anthropic que aunque dicha capacidad lo hacen muy valioso para propósitos defensivos, también plantea riesgos claros si el modelo se ofreciera de forma global. Así, un ciberdelincuente podría aprovecharlo para encontrar vulnerabilidades en todo tipo de sistemas y explotarlas. En algún caso ha encontrado una vulnerabilidad (ya corregida) que llevaba 27 años presente en OpenBSD, un sistema operativo precisamente reconocido por su fortísima seguridad. Había más ejemplos, y todos ellos dejaban clara la conclusión: Claude Mythos Preview es demasiado potente para que lo use el común de los mortales.
Anthropic ha publicado un profundísimo informe sobre este modelo con su tarjeta de sistema en la que afirma que Mythos presenta una tasa de alucinaciones drásticamente inferior a la de Claude Opus 4.6 y modelos anteriores. Es además capaz de decir “no lo sé” si no tiene información suficiente para contestar, algo que reduce las alucinaciones por exceso de confianza.
El peligro es que cuando el modelo falla, no son errores obvios, sino fallos técnicos extremadamente sutiles y bien argumentados. Esto es peligroso porque la respuesta parece totalmente correcta para expertos, lo que requiere una verificación muy profunda.
“Ha encontrado más vulnerabilidades Claude Mythos Preview en dos semanas que yo en toda mi vida”, dice Nicholas Carlini, científico de la compañía en un vídeo de presentación. Una vulnerabilidad es un pequeño agujero creado sin querer en una pieza de software y que permite acceder o abusar del programa. Esas vulnerabilidades pueden estar en cualquier herramienta hecha con código: sistemas operativos, navegadores, programas financieros… Un humano necesitaba mucho conocimiento y muchas horas para dar con alguna. Claude Mythos es muchísimo más eficaz.
China emprende una revolución en la educación: integra la IA en todos los niveles de enseñanza
La inteligencia artificial está asaltando las aulas de todo el mundo. Incluso algunos estudios afirman que los actuales universitarios saldrán al mundo laboral con menos recursos para solventar problemas por su dependencia de la IA. Los profesores luchan por convencerles de que tiene fallos y que es necesario que aprendan a buscar por sí mismos la información y redactarla, incluso con papel y boli porque exige más desarrollo mental. Los docentes se están dando cuenta de que muchos alumnos entregan trabajo similares. Sin embargo, pese a estos problemas, China está desarrollando el programa ‘AI + Education’, respaldado por el propio Ministerio de Educación, según publicó Xataka.
Como detalla este artículo del South China Morning Post, AI + Education busca que la inteligencia artificial se integre en cada etapa del aprendizaje a partir de la educación primaria. El objetivo está claro: aumentar la alfabetización en inteligencia artificial en todo el país como pilar de la competitividad económica futura.
Los artífices del plan argumentan que hay que redefinir las habilidades necesarias para la era moderna y “la IA está forzando una revisión sistémica y fundamental de la educación”. La intención es que exista un programa regulado por el gobierno central para consolidar plataformas de IA y lo que ello implica a nivel de potencia de cálculo y redes. Que todos vayan a la misma velocidad.
Para esta transición, se formará a los docentes y se les exigirán conocimientos de IA en las escuelas hasta la universidad, para que los graduados tengan un mejor acceso a oportunidades de aprendizaje de IA.
Sin embargo, se cuestiona hasta qué punto el nivel cultural y económico de cada familia puede hacer que la IA ensanche la brecha social del país. Mientras en grandes ciudades donde los padres pueden tener más nivel educativo y realizar junto a los profesores una buena labor de educación en IA para que los niños sepan cómo interactuar con ella y hasta cuestionar a la máquina y sus alucinaciones, los estudiantes de zonas rurales corren el riesgo de asumir la IA como niñeras digitales de respuestas fáciles mientras los padres trabajan y no sean capaces de cuestionarla.
Invertir en Bolsa con la IA: ganancias del 80% en 10 meses pero sigue siendo necesaria la supervisión humana
No es un secreto que el mundo financiero, y más concretamente el de la inversión en Bolsa, ya trabaja con modelos de inteligencia artificial. Con esta premisa, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha realizado un curioso experimento. El organismo supervisor ha encargado a dos de sus técnicos que utilicen cuatro aplicaciones de inteligencia artificial (IA) para invertir en el Ibex 35. La conclusión es que estos modelos, bien entrenados, pueden superar ampliamente la rentabilidad del Ibex 35. El ganador fue Perplexity, que logró una rentabilidad mensual superior al índice en 3,5 puntos, acumulando más de un 80% de rentabilidad en 10 meses, informó Cinco Días. El informe se hizo entre abril de 2025 y enero de 2026, cuando el Ibex ganó un 36%.
Todos ellos lograron unos retornos que duplicaron la rentabilidad del Ibex. Sin embargo, el regulador avisa de que “el uso de la inteligencia artificial sin supervisión humana en decisiones de inversión presenta fallos, errores y alucinaciones”. Y alerta de que “pueden inducir a pérdidas para los inversores”.
El estudio publicado analiza la capacidad de razonamiento de ChatGPT (de OpenAI), Gemini (Alphabet), DeepSeek (de capital chino) y Perplexity en la toma de decisiones de inversión.
La conclusión principal es clara. Las aplicaciones de IA pueden aportar valor en la predicción bursátil, pero no son fiables como sistemas autónomos. Su potencial solo se materializa cuando se integran en marcos de trabajo supervisados, con instrucciones claras y estructuradas, una validación recurrente, fuentes de datos verificables y control humano continuo. En el mercado hay consenso en que el mayor uso de la IA bajará las comisiones medias.
El mal uso de la IA en la misión Artemis ll: desinformación e imágenes falsas
La misión de la NASA Artemis II, que ha llevado a cuatro astronautas en la nave Orion a rodear la Luna por su cara oculta, ha derivado en la difusión por redes sociales de imágenes creadas o manipuladas con inteligencia artificial y vídeos descontextualizados sobre este viaje espacial. En Verifica RTVE han recopilado mensajes e imágenes que ha puesto en duda la misión que ha llevado al ser humano más lejos que nunca de la Tierra.
Entre los principales ejemplos está un mensaje publicado el 6 de abril en X y compartido más de 2.000 veces difunde un vídeo que supera el millón de visualizaciones. En la grabación aparecen los cuatro astronautas de la misión Artemis II saludando a cámara mientras se escuchan vítores y aplausos. A continuación, la cámara gira a la derecha y muestra una de las ventanas de la nave desde la que se ve La Tierra. La imagen era falsa. Además, en ningún vídeo oficial se escucharon los vítores y aplausos.
Otro caso fue el de un mensaje de X, compartido más de 3.000 veces, que difunde un vídeo de 3 minutos que supera las 700.000 visualizaciones y asegura: “La nave Orion de la Misión Artemis II envió este precioso video mientras volaba alrededor de nuestra redondeada Tierra”. Era falso. La investigación utilizó la herramienta de detección Hive. Además, según el modelo Loccus de la aplicación del Proyecto Iveres el audio también ha sido generado con IA.
Una de las manipulaciones más curiosas fue un vídeo de 20 segundos que muestra un peluche flotando del que aparecen y desaparecen unas letras y lo difunden como “prueba” de que el viaje espacial no es real. Se trata de un vídeo manipulado, la grabación original no muestra las inscripciones del peluche que se ven en las imágenes de redes.
Según explicó The New York Times, este peluche que viaja a bordo de la misión Artemis II de la NASA a la Luna fue diseñado por Lucas Ye, un niño de 8 años, y su cometido es ser un “indicador de gravedad cero” para saber que los astronautas han entrado en la fase de ingravidez de su vuelo.





