La sostenibilidad es uno de los grandes desafíos del mundo de los negocios. La creciente importancia de los criterios medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés) obliga a las empresas a reconsiderar sus estrategias. Europa, y gran parte del mundo, está sufriendo un estrés por calor que rompe las estadísticas; al margen de los daños personales y al medio ambiente, también afecta a la economía por restricciones de tráfico, como las que ha habido en Francia, parón de centrales nucleares, y el aumento de las bajas laborales. Bruselas ha recordado estos días que el riesgo climático está provocando un aumento de los costes de los seguros, perjudicando las cadenas de suministro y las explotaciones agrícolas, y podría costar a las empresas hasta el 7% de sus beneficios anuales en la próxima década si no se adaptan y apoyan la preservación de la naturaleza.

Junio de 2025 fue el tercer junio más caluroso a escala mundial, con una temperatura media del aire en superficie de 16,46°C según los datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus y con dos grandes olas de calor que afectaron a amplias zonas del oeste y el sur de Europa. De hecho, en gran parte de la región se registraron sensaciones térmicas superiores a 38°C, equivalentes a un «estrés térmico muy fuerte».

Numerosos científicos han dado la voz de alarma y reclaman a las autoridades que se tomen medidas en las conferencias internacionales para frenar esta situación, que ha provocado 2.305 muertes atribuibles al calor en las grandes ciudades europeas según Imperial College London y la London School of Hygiene & Tropical Medicine.

Para detectar el impacto de estos movimientos en las empresas, cada quince días publicamos El sismógrafo de la sostenibilidad, una serie en la que ofrecemos una compilación de informaciones y análisis relacionados con la sostenibilidad.

MEDIO AMBIENTE

El calentamiento del aire y del mar enciende las alarmas de los científicos europeos
Una ola de calor abrasadora que azotó gran parte de Europa en junio ha causado muertes, ha alimentado incendios forestales en España, Grecia y Turquía y ha aumentado la presión sobre las vías fluviales del continente, que ya estaban estresadas por las sequías de la primavera y ha aumentado el número de fallecimientos.

Un grupo de investigadores liderados por científicos del Imperial College London y la London School of Hygiene & Tropical Medicine han analizado desde una perspectiva centrada en el cambio climático la reciente ola de calor que vivió buena parte de Europa a finales de junio y principios de este julio. En concreto, han enfocado su estudio a 12 grandes ciudades —entre las que figuran Madrid y Barcelona— y en los fallecimientos prematuros causados por las altas temperaturas. En total, entre el 23 de junio al 2 de julio, los científicos calculan que se registraron 2.305 muertes atribuibles al calor, de ellas 340 se corresponden a Barcelona y 118 a Madrid, según informó El País.

Bruselas ha recordado recientemente que el riesgo climático está provocando un aumento de los costes de los seguros, perjudicando las cadenas de suministro y las explotaciones agrícolas, y podría costar a las empresas hasta el 7% de sus beneficios anuales en la próxima década si no se adaptan y apoyan la preservación de la naturaleza.

Samantha Burgess, responsable estratégica del Clima en el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, dijo que la ola de calor de junio y julio había expuesto a “millones de europeos a un alto estrés térmico”, señalando que muchos en todo el continente habían experimentado “temperaturas muy altas” desde principios de junio. “El cambio climático está haciendo que las olas de calor sean más frecuentes, más intensas y afecten áreas geográficas más extensas”, afirmó.

La isla griega de Creta, Cataluña y Turquía, con más de 50.000 personas afectadas por los incendios forestales, se han llevado la peor parte, pero desde Francia a Alemania, incluyendo España de norte a sur, sufrieron temperaturas que superaron los 40°C en algunas zonas, llegando hasta los 46°C en Huelva, en la frontera con Portugal, mientras Europa lucha contra dos olas de calor consecutivas, como recogió Financial Times y publicó también Expansión.

La temperatura de las aguas superficiales del mar Mediterráneo ha sido excepcionalmente alta, alcanzando casi récords, dijo Kostas Lagouvardos, director de investigación del Observatorio Nacional de Atenas. En España se ha registrado la temperatura más alta en junio: el Mediterráneo alcanzó los 26,10°C, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) a través de su perfil en X. Este valor, más de 2°C por encima de lo normal para la fecha, es propio de comienzos de agosto, según recogió El Confidencial. Desde la Aemet lo tienen claro: no hay precedentes en junio de una masa de aire tan cálida como la que sobrevoló España a finales de mes. Lo explican analizando las temperaturas a unos 1.500 metros de altitud (850 hPa), que permiten medir el carácter térmico de las masas de aire.

Francia y Suiza se vieron obligadas a suspender o reducir la actividad en algunas plantas de energía nuclear esta semana debido al aumento de las temperaturas y el bajo caudal de los ríos que proporcionan el agua para enfriar los reactores. También se tenido que reducir el tráfico en París, Lyon y Marsella, y limitar la velocidad en algunas vías de entrada a estas urbes, para luchar contra el ozono troposférico (O3), un contaminante que causa 70.000 muertes prematuras al año en Europa, según la Agencia Europea de Medio Ambiente (EAA). Con unos datos similares, en España tan solo se enviaron mensajes informativos por vías que, en general, no llegan a la población.

S&P Global Ratings advirtió en un informe reciente que el sur de Europa era una de las regiones con mayor estrés hídrico del mundo y afirmó que se necesitaba una inversión urgente en infraestructura, especialmente en España e Italia.

En la Conferencia Global Tipping Points y el Foro Climático de Exeter celebrados en el Reino Unido, en los que participaron cientos de delegados de importantes organizaciones científicas y académicas europeas, casi 200 participantes respaldaron una declaración que instaba a la acción a los responsables políticos, “especialmente a los líderes que se reunirán en la cumbre climática COP30 en Brasil a finales de este año”.

FINANCIACIÓN VERDE

Bruselas lanza una hoja de ruta que incentivará a empresas a invertir en favor de la naturaleza
La Comisión Europea (CE) ha lanzado una hoja de ruta para incentivar la inversión privada en acciones que protejan y preserven la naturaleza y recompensar a quienes las realizan e inviertan en ellas.

El sistema funcionará a través de créditos que serán generados por quienes realicen acciones de restauración o mantenimiento; por ejemplo, un grupo de agricultores o administradores de tierras que mejoren un área natural, según recogió EfeVerde.

Entre los ejemplos de medidas que podrían ser apoyadas a través de estos créditos se incluirían la restauración de humedales o la ampliación de áreas forestales, según indicó la Comisión en un comunicado.

Las acciones serán certificadas por una organización independiente que revisaría el plan de proyecto, los métodos de implementación y los impactos previstos para dar credibilidad a los inversores que las patrocinan y evitar el “lavado de imagen ecológico”.

La comisaria europea de Medio Ambiente, Jessika Roswall, admitió que la clave de estos créditos será evitar que se incurra en un lavado de imagen de las empresas a través de un sistema en el que se pueda confiar. Como elementos fundamentales de esta iniciativa destacó, entre otros, la necesidad de centrar los créditos en estándares de certificación creíbles, a través de un sistema transparente y subrayó la necesidad de un marco que no imponga cargas adicionales. Bruselas estima en unos 65.000 millones anuales las inversiones necesarias en biodiversidad.

Esos créditos se venderán a empresas (por ejemplo, agroalimentarias, aseguradoras), autoridades públicas o ciudadanos que deseen contribuir a la restauración de la naturaleza, la reducción de riesgos naturales o apoyar ecosistemas locales.

Además, los ingresos provenientes de esos créditos se destinarán a los gestores de tierras, recompensando su labor positiva para la naturaleza. La Comisión invitó este lunes a todas las partes interesadas a presentar comentarios hasta el próximo 30 de septiembre sobre esta iniciativa. La UE se ha comprometido a destinar el 10% de su presupuesto a la biodiversidad para 2026-2027 y a duplicar su gasto externo en biodiversidad hasta alcanzar los 7.000 millones de euros.

PLÁSTICO

Las bolsas de plástico se reducen a la mitad tras la lucha contra su proliferación
Las bolsas de plástico se han convertido en uno de los grandes problemas del mundo. Una bolsa de plástico de un solo uso tarda décadas (en el mejor de los casos) en degradarse. Y lo hace desprendiendo cientos de miles de diminutos fragmentos de microplásticos, junto a todos los aditivos y tóxicos que pueda llevar. A cambio su uso medio es de unos 12 minutos.

Pero la lucha contra ellas está mejorando la situación. Según Eurostat, el consumo de bolsas de plástico ligeras en España pasó de 186 por persona en 2018 a 95 en 2022, lo que representa una reducción del 49% en 4 años. Queda pendiente el reciclaje de las compostables.

Cada 3 de julio se celebra el Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico. El objetivo no es otro que seguir reduciendo su cantidad por su alto impacto medioambiental, ya que tardan décadas en desaparecer del entorno y habitualmente terminan en el mar en forma de microplásticos, tal y como informó Expansión.

En España, desde el 1 de enero de 2021 está prohibida la entrega de bolsas de plástico ligeras y muy ligeras al consumidor en supermercados y otros puntos de venta. De hecho, su eliminación progresiva, especialmente de los supermercados, es uno de los grandes éxitos de la política medioambiental reciente en España. El secreto del éxito fue, como recuerda Ignacio García Magarzo, director general de Asedas, la principal patronal de los supermercados, que tuvo “unos objetivos claros, plazos razonables y que tanto los clientes como los supermercados fueron muy proactivos. Conseguimos, de manera voluntaria, reducir la demanda en menos de dos bolsas para cada 10 actos de compra, sobrepasando los objetivos de la legislación vigente”. No obstante, cabe recordar la oposición inicial del comercio cuando se anunció esta medida.

La Directiva (UE) 2015/720, relativa a los envases y residuos de envases, con el objetivo de reducir el consumo de bolsas de plástico ligeras, fue el origen de esta transformación y de que estas bolsas desaparecieran casi por completo. En España, se traspuso mediante el Real Decreto 293/2018, que estableció la obligación de cobrar por las bolsas de plástico a partir de un determinado grosor, las llamadas bolsas de caja, y de fomentar el uso de alternativas más sostenibles, basadas en la reutilización, en bolsas más resistentes y con materiales reciclados.

GEOPOLÍTICA

China refuerza su dominio en energías limpias mientras EEUU redobla apuesta por combustibles fósiles
La estrategia de los gigantes de la economía mundial, Estados Unidos y China, es opuesta en muchos ámbitos, incluso en la visión que tienen sobre cómo comportarse ante el cambio climático. De partida, la situación de China es mala ya que todavía emite más contaminación que Estados Unidos y Europa juntos, pero está adoptando una energía más limpia a un ritmo vertiginoso.

El año pasado se instalaron en China más turbinas eólicas y paneles solares que en el resto del mundo, y el auge de las energías limpias en el país se está generalizando. Empresas chinas están construyendo fábricas de vehículos eléctricos y baterías en Brasil, Tailandia, Marruecos, Hungría y otros países. El país ya domina la fabricación mundial de varios dispositivos de energía limpia y, mes tras mes, amplía su liderazgo tecnológico, según un amplio reportaje que publicó The New York Times.

Al mismo tiempo, Estados Unidos impulsa el petróleo y el gas. Las estrategias de ambos países se basan principalmente en la seguridad nacional. China, a diferencia de Estados Unidos, no dispone de petróleo ni gas propios de fácil acceso, por lo que está ansiosa por eliminar la dependencia de los combustibles fósiles importados e impulsar una mayor parte de su economía con energías renovables.

En Estados Unidos, el presidente Trump presiona a Japón y Corea del Sur para que inviertan billones de dólares en un proyecto para transportar gas natural a Asia. Y General Motors acaba de cancelar sus planes de fabricar motores eléctricos en una fábrica cerca de Buffalo, Nueva York, y en su lugar invertirá 888 millones de dólares en la construcción de motores de gasolina V-8 allí.

Ha comenzado la carrera para definir el futuro de la energía. Estados Unidos y China están implementando estrategias energéticas definidas principalmente por preocupaciones económicas y de seguridad nacional, más que por la crisis climática, aunque también le  afectará y mucho. En paralelo, China tiene 31 reactores en construcción, casi tantos como el resto del mundo junto. Además, ha anunciado avances en tecnologías nucleares de nueva generación, incluyendo investigaciones prometedoras en fusión nuclear, una fuente potencial de energía limpia e ilimitada que durante décadas ha desafiado a la comunidad científica, según el artículo del citado periódico.

China apuesta por un mundo que funcione con electricidad barata proveniente del sol y el viento, entre otras fuentes, y que dependa de China para obtener paneles solares y turbinas asequibles y de alta tecnología. Estados Unidos vende lo que tiene, gas y petróleo. Pero no hay que olvidar que el auge de Pekín como gigante de la energía limpia está transformando las economías y cambiando las alianzas en muchos países del mundo.

ESTILO DE VIDA

Toledo combina la estética de los edificios históricos con las ventajas de las placas solares
La búsqueda de ideas imaginativas puede hacer que particulares, empresas y conventos de varios siglos ahorren en su factura energética gracias a la instalación de placas solares sin perjudicar la espléndida estética del casco antiguo de esta ciudad histórica. El hecho es que vivir en un casco histórico como el de Toledo es lo más parecido a hacerlo en una especie de museo de historia al aire libre, pero tiene algunas limitaciones que condicionan la vida de sus vecinos. Una de ellas era, hasta ahora, la colocación de paneles solares en los tejados para evitar cualquier impacto visual. Algo común en las 15 ciudades Patrimonio de la Humanidad de España. Toledo las ha sorteado creando la primera comunidad energética de ese selecto grupo. La normativa permite que estos paneles se sitúen a un máximo de dos kilómetros de los puntos de consumo y alrededor del perímetro protegido, como publicó El País. Y la Comunidad ya cuenta con dos cubiertas municipales cedidas por el Ayuntamiento para colocar las dos primeras instalaciones, cada una de ellas con una capacidad de 100 kilovatios, el máximo permitido para autoconsumo.

La demanda ha superado las previsiones. Ya se han cubierto las dos primeras instalaciones y se trabaja en una segunda fase a finales de año con otras dos cubiertas para dar salida a la lista de espera. Seguirán teniendo prioridad los vecinos del casco, pero sus impulsores no descartan abrirla a otros barrios de Toledo fuera de la zona amurallada, si no se cubre el mínimo necesario.

La iniciativa busca facilitar el acceso a una energía limpia a los residentes del Casco y, al mismo tiempo, abaratar la factura. “Con estas primeras dos instalaciones dejaremos de emitir 170 toneladas de CO₂ de forma inmediata y cuando estemos en marcha, en unas semanas, la energía que consumiremos durante el día será prácticamente gratuita”, explica Enrique García, presidente de la Comunidad Energética Casco Histórico Ciudad de Toledo.

Se prevé que la primera fase esté operativa en septiembre y entre sus 65 miembros hay particulares, comunidades de vecinos, empresas y varios de los conventos de clausura emplazados en el casco. También el Ayuntamiento que, a cambio de ceder los tejados, recibirá un 10% de la energía generada, que se volcará a la red general sin tener que cambiar de compañía.