La inteligencia artificial (IA) está cambiando la forma de trabajar de las empresas. Nadie duda de su capacidad para influir en el día a día de las compañías, independientemente de su tamaño. Se dice que la IA no es el futuro de las empresas, sino que es el presente que define quién llegará al futuro. Por esta razón, desde PwC hemos lanzado ‘El Sensor de la IA‘, una recopilación quincenal de las principales tendencias, proyectos, iniciativas que tiene reflejo en los medios de comunicación, con el objetivo de ayudar a las empresas a orientarse en este campo tan abierto y cambiante.
Partimos de la idea de que la inteligencia artificial no sustituye a las empresas, sino que las impulsa a reinventarse. Pero todavía es un camino con dudas; la implantación de la IA genera incertidumbre, pero también es cierto que gestionada con visión se puede convertir en una vía hacia la eficiencia y la competitividad. Se quiera o no, estamos ante la mayor transformación empresarial de nuestra era y pretendemos ayudar a conocer lo que está pasando para que se puedan tomar decisiones con criterio.
En esta edición de ‘El Sensor de la IA‘ recogemos la respuesta de algunos países, entre ellos España, a la petición de la Unión Europea para que creen una IA soberana, que es la capacidad de un país para desarrollar, alojar, desplegar y gobernar sistemas de IA hechos en su territorio y para sus ciudadanos. Alemania, Países Bajos, Portugal o Polonia también cuenta con estos proyectos que buscan restar dependencia de tecnológicas de China o Estados Unidos. También analizamos si el debate de la existencia o no de una burbuja en las valoraciones de las empresas de la IA se pondrá a prueba con la salida a Bolsa de Anthropic, una empresa de IA valorada en más de 300.000 millones. Además, explicamos el cambio de Apple, que ha sustituido a su jefe de IA por otro que ha llevado Gemini en Google y contamos que el BCE aplicará la inteligencia artificial para sus sistemas de supervisión bancaria, si bien aclaran que lo procesos estarán controlados por personas.
España se une a varios países de Europa en el desarrollo su propia IA soberana, siguiendo el consejo de Bruselas
La Unión Europea se está promoviendo una carrera para impulsar una inteligencia artificial (IA) soberana hasta el punto que lo ha convertido en uno de sus ejes estratégicos. Bruselas considera que tras años de depender de infraestructuras, modelos y capital de empresas de Estados Unidos, los gobiernos europeos deben construir ahora sus propias capacidades que garanticen autonomía tecnológica, protección regulatoria y resiliencia económica. Esta transición no pretende competir frontalmente con Silicon Valley, algo que ya sería imposible, sino que debe asegurar que la innovación crítica —desde modelos fundacionales hasta hardware y datos— responda a intereses europeos.
La IA soberana es la capacidad de un país para desarrollar, alojar, desplegar y gobernar sistemas de IA hechos en su territorio y para sus ciudadanos. El riesgo geopolítico está sobre la mesa porque la dependencia de sistemas de IA (y su infraestructura, como chips y cloud) provenientes de EEUU (Silicon Valley) o de China genera vulnerabilidad ante conflictos o bloqueos comerciales, impactando la resiliencia tecnológica europea, según FayerWayer.
El Parlamento Europeo reconoció en un reciente informe que la región “actualmente depende en gran medida de tecnologías extranjeras”, lo que le impide tener sus propios campeones tecnológicos. Esa dependencia “parece que continuará”, señalaba el documento, debido a la reciente inversión doméstica en IA de Estados Unidos de 500.000 millones de dólares (432.900 millones de euros).
La IA soberana busca asegurar que los modelos se entrenen con datos locales y cumplan rigurosamente con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la UE. Esto garantiza que la tecnología respete los derechos fundamentales y los valores democráticos, un pilar fundamental en la Ley de IA de la UE (AI Act), que ahora está en revisión. También Europa busca impulsar el desarrollo económico local, creando sus propias soluciones para competir en el mercado global.
La UE pidió a los Gobiernos nacionales que inviertan en investigación y desarrollen nuevos sistemas, para el desarrollo de la IA soberana, como ya están haciendo algunos, afirmó Euronews Next. En España, el eje de este proyecto es el Supercomputing Centre (BSC) de Barcelona, que lanzó Alia, la “primera infraestructura europea abierta y multilingüe”, que desarrollará “IA responsable al servicio de las personas”. El BSC desarrolló Alia con ayuda de MareNostrum 5, un superordenador capaz de realizar 314.000 billones de cálculos por segundo.
Alia ofrece una base de datos abierta de recursos, como conjuntos de datos, modelos de lenguaje y herramientas de integración en español, euskera, catalán y gallego, que ayudarán a las startups a crear sus propios modelos domésticos.
Otros países europeos que cuentan con un desarrollo relevante de la IA soberana son Alemania, Portugal, Países Bajos, Polonia y Suiza. Alemania es el último país en anunciar su propio plan de IA, denominado Sovereign Open Source Foundation Models (SOOFI), un intento de construir un modelo abierto de IA avanzada que pueda adaptarse por otras empresas que desarrollan productos de IA, según el Gobierno alemán.
“Con SOOFI, sentamos las bases de la próxima generación de modelos de IA europeos, soberanos, potentes y completamente en manos europeas”, dijo Wolfgang Nejdl, profesor de la Universidad Leibniz de Hannover, una de las universidades implicadas en el proyecto.
Anthropic pondrá a prueba la burbuja de la IA con una salida a Bolsa multimillonaria
El mundo corporativo de las empresas de inteligencia artificial vive momentos de zozobra. La sombra de la sobrevaloración de sus activos, tras mucho tiempo subiendo sus precios en la Bolsa y con una rentabilidad cuestionada, han sembrado dudas en los mercados y en los bancos centrales de Occidente. Pero este panorama no ha frenado los planes para salir a cotizar de los directivos de Anthropic, empresa de investigación en IA que se enfoca en el desarrollo de sistemas seguros y éticos, como su modelo de lenguaje Claude. La firma, que fue fundada por exmiembros de OpenAI en 2021, está considerada una ‘startup’ y podría superar los 300.000 millones de dólares, la mayor de la historia. Es la segunda más valorada tras OpenAI. Anthropic ya trabaja con abogados y bancos de inversión para su debut en el mercado en 2026, según informó Financial Times y recogió Cinco Días.
A mediados de noviembre, Nvidia y Microsoft anunciaron un compromiso para invertir hasta 15.000 millones de dólares en Anthropic: Nvidia invertirá 10.000 millones, por 5.000 millones del gigante de Redmond que, al mismo tiempo es el principal inversor, junto a SoftBank, de OpenAI. Según la CBNC, la compañía se valoró en cerca de 350.000 millones.
Además, Anthropic ya está ganando de momento a OpenAI en la carrera de la rentabilidad. La startup proyecta más del doble, e incluso casi el triple, de su tasa de ingresos anualizada, hasta alcanzar los 26.000 millones de dólares el próximo año, gracias a su creciente presencia en el ámbito empresarial, donde cuenta ya con más de 300.000 clientes.
Apple pierde a su máximo responsable de IA, Giannandrea, y ficha a un cargo de Google
John Giannandrea, fichaje estrella procedente de Google en 2018 y artífice de la estrategia de machine learning de Apple, dejará el cargo y se jubilará en la primavera de 2026. Le sustituirá Amar Subramanya, ejecutivo de Microsoft y hasta hace poco responsable del asistente Gemini en Google
La salida de John Giannandrea marca el fin de una etapa crítica para Apple. El ejecutivo se unió a la empresa en 2018 con el objetivo de reestructurar la división de inteligencia artificial. Su llegada tuvo como objetivo principal unificar los equipos de Core ML y Siri, que hasta entonces operaban de manera fragmentada bajo la supervisión de Eddy Cue y Craig Federighi, según publicó El Mundo.
John Giannandrea orquestó la integración de redes neuronales en el hardware de Apple y el desarrollo del conocido como Neural Engine, la parte del procesador dedicada a los avanzados cálculos que necesitan las herramientas de IA. Sin embargo, su mandato también coincidió con la sorprendente expansión de los conocidos como Modelos Largos de Lenguaje (LLM) y la inteligencia artificial generativa, campos en los que Apple ha sufrido importantes tropiezos en los últimos años.
En marzo de este año, Bloomberg y Reuters ya apuntaban a una reorganización interna que apartaba a Giannandrea del día a día del desarrollo de Siri en favor de Mike Rockwell, responsable hasta entonces de Vision Pro. Fue un cambio directamente relacionado con los retrasos acumulados de la nueva versión de este asistente que, de momento, no ha alcanzando el estándar de calidad interno que Apple busca pero que debería llegar en primavera de 2026.
La presión para el sucesor, Amar Subramanya, es muy alta. Cuenta con una prolongada carrera en Google, donde era uno de los máximos responsables de ingeniería de Gemini. El ingeniero abandonó su puesto en Google hace seis meses para unirse a Microsoft, donde ocupó el cargo de vicepresidente corporativo de la división de IA.
La elección de Subramanya sugiere un cambio táctico en Apple. Giannandrea poseía un perfil mixto que mezclaba investigación y gestión. Subramanya, en cambio, está más enfocado a la ingeniería de producto.
El BCE adopta inteligencia artificial para revolucionar su supervisión
Tras un año de pruebas, el Banco Central Europeo (BCE) ha logrado aplicar con éxito en su operativa habitual herramientas derivadas de la inteligencia artificial (IA) para potenciar la rama más compleja de su actividad: la supervisión de las entidades bancarias de la zona euro.
La institución presidida por Christine Lagarde se sube a la ola de la revolución tecnológica, pero lo hace con la gran advertencia de que las decisiones deben seguir tomándolas en todo momento las personas. Con la inteligencia artificial, buscará apoyar el trabajo realizado al tiempo que se gestionan los nuevos riesgos. El supervisor cuenta ya con cuatro nuevas funciones que usa la IA en el día a día y tiene más en desarrollo.
“El futuro de la supervisión no serán máquinas supervisando bancos. Serán humanos supervisando de forma más eficaz, con el apoyo de máquinas, y con más tiempo para participar donde aportamos más valor”, explica Pedro Machado, miembro del Comité de Supervisión Bancaria del BCE, según publicó Expansión. Por cierto, el BCE que ha declarado que existen sólidos fundamentales de los 7 Magníficos de EEUU frente a la euforia de las puntocom del 2000, pero que considera que las valoraciones descuentan escenarios excesivamente optimistas.
El supervisor destaca que el mayor beneficio de adoptar la IA es que permite leer a gran escala y vincular una amplia gama de fuentes relevantes. La IA es eficaz para filtrar millones de palabras, extraer temas, e identificar patrones, aseguran los supervisores.
Pero el BCE es consciente de que la adopción de este tipo de tecnologías no está exenta de riesgos. Las principales amenazas giran en torno a la precisión, la transparencia y la capacidad crítica. Los modelos de IA pueden generar respuestas erróneas pero convincentes, lo cual resulta peligroso en contextos donde las decisiones deben basarse en información verificada.
Además, existe el riesgo de lo que se conoce como deskilling, es decir, que los supervisores pierdan su capacidad de análisis crítico por confiar en la IA; por ello, se promueve la formación continua, la experimentación controlada y una cultura de revisión mutua.
Google se suma a la carrera espacial y comenzará a construir centros de datos en el espacio en 2027
El gigante tecnológico trabaja con discreción para instalar centros de datos más allá de la atmósfera a partir de 2027, que serán alimentados con energía solar. El proyecto era un secreto hasta hace unos días cuando el directivo ejecutivo de la compañía, Sundar Pichai, confirmó su existencia en una entrevista con la periodista Shannon Bream en Fox News Sunday. “Vamos a escalar el aprendizaje automático en el espacio”, aseguró el ejecutivo, según reprodujo un artículo de Expansión.
La investigación que lleva a cabo Google se denomina ‘Proyecto Suncatcher’, en castellano “atrapasol”, y tiene una visión a largo plazo porque, según sostiene Sundar Pichai, dentro de una década, construir centros de datos extraterrestres “será normal. Daremos nuestro primer paso en 2027”, confirmó. “Enviaremos bastidores diminutos con máquinas, los instalaremos en satélites, los probaremos y, a partir de ahí, empezaremos a escalar”, describió.
Este anuncio de Google se produce en medio del creciente escrutinio global sobre la demanda energética de los centros de datos. Numerosos organismos, activistas y administraciones locales advierten del impacto negativo de estos centros sobre el medio ambiente y los recursos naturales de las zonas donde se encuentran.
El plan de Google es desviar parte de ese impacto ambiental fuera del planeta. En este sentido, Sundar Pichai explicó que uno de los objetivos “ambiciosos” de Google es descifrar cómo aprovechar mejor la energía solar, que es cien billones de veces más potente que la que se produce en la actualidad en toda la Tierra para hacer funcionar los centros de datos.





